Juan L. Ortiz

Juan L.

Durante la última dictadura militar argentina miles de libros fueron quemados, entre ellos las obras del poeta entrerriano Juan L. Ortiz. Sus poemas quedaron condenados al silencio y a unos pocos. En 1996 la Universidad Nacional del Litoral decidió reeditar su “Obra completa” que incluye además poemas no publicados, como también cartas y comentarios.

La poesía de Juan L. Ortiz es profundamente bella y comprometida,  y como afirma Agustín Alzari se constituye en una poética que incorpora en su esencia un aspecto impensado hasta el momento en la poesía revolucionaria: la intimidad. Son poemas tan localistas como universales que rescatan la fusión del hombre con su entorno y el compromiso social.

El portal educ.ar presentó en el 2008 propuestas de trabajo áulico para que los chicos puedan adentrarse en su poesía, ya que el autor se encuentra entre uno de los máximos exponentes de la poesía argentina, y muy especialmente como un homenaje al poeta. Las fichas de trabajo y algunos recursos de información se encuentran disponibles en el portal.

En el estudio sobre su poética en relación a la de César Vallejo, Agustín Alzari sostiene que

Ortiz instaura al poema como el lugar donde la poesía se piensa a sí misma, donde piensa su función, donde dialogan sus territorios y se deslizan sus aspiraciones. Pero no lo hace en cualquier momento, lo hace precisamente cuando está siendo llamada de manera drástica al combate. Hay un ansia de compensación en su plan poético, en ese anhelo de no renunciar a nada. La percepción sensible de su ambiente —el paisaje fluvial entrerriano—, e incluso de un cierto paisaje de cultura, son los órdenes que se oponen al drama, y en esa tensión tan desmesurada que se establece entre las «ráfagas de fuego» y el «tierno azoramiento de sueños evaporados», en esa imposibilidad de dejar de ser lo que se es, se vislumbra el tenor de la tragedia. Esto representa, desde el punto de vista estrictamente literario, una resolución más entre otras posibles.”

Juan José Saer, quien considera a Juan L. Ortiz como “el más grande poeta del siglo XX” afirma:

“(…) para la poesía de Juan el paisaje es enigma y belleza, pretexto para preguntas y no para exclamaciones, fragmento del cosmos por el que la palabra avanza sutil y delicada, adivinando en cada rastro o vestigio, aun en los más diminutos, la gracia misteriosa de la materia. (…)”.

Por su parte Roberto Forns-Broggi señala que

“(…) En la poesía de Juan L. Ortiz convergen siempre contrastes entre la celebración contemplativa y flotante de la naturaleza, y la conciencia del dolor de las injusticias sociales y de la fragilidad existencial (…)”.

El mismo Juan L., como se le llamaba, acerca de la poesía dijo:

“La poesía no pertenece a nadie o es de todos. De aquí que debamos hacer todo lo posible para crear las condiciones necesarias para que todos la sientan, o mejor, para que todos puedan vivirla en todos los momentos, como que todos los momentos tienen su ritmo. Lo que significa colaborar en la transformación del mundo, en el cambio de la vida. Creo con Cassou que el destino de la poesía está ligada a este cambio”.

El gran poeta argentino falleció el 2 de septiembre de 1978. Su poesía hoy nos pertenece a todos.◘ AM

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Dos poemas

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Tarde

El mundo es un pensamiento
realizado de la luz.
Un pensamiento dichoso.
De la beatitud, el mundo
ha brotado. Ha salido
del éxtasis, de la dicha,
llenos de si, esta tarde,
infinita, infinita,
con árboles y con pájaros
de infancia ¿de qué infancia?
¿de qué sueño de infancia?

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A la orilla del río

A la orilla del río
un niño solo
con su perro.
A la orilla del río
dos soledades
tímidas,
que se abrazan.

¿Qué mar oscuro,
qué mar oscuro,
los rodea,
cuando el agua es de cielo
que llega danzando
hasta las gramillas?
A la orilla del río
dos vidas solas,
que se abrazan.
Solos, solos, quedaron
cerca del rancho.
La madre fue por algo.
El mundo era una crecida
nocturna.
¿Por qué el hambre y las piedras
y las palabras duras?
Y había enredaderas
que se miraban,
y sombras de sauces,
que se iban,
y ramas que quedaban…

Solos de pronto, solos,
ante la extraña noche
que subía, y los rodeaba:
del vago, del profundo
terror igual,
surgió el desesperado
anhelo de un calor
que los flotara.

A la orilla del río
dos soledades puras
confundidas
sobre una isla efímera
de amor desesperado.

El animal temblaba.
¿De qué alegría
temblaba?
El niño casi lloraba.
¿De qué alegría
casi lloraba?

A la orilla del río
un niño solo
con su perro.


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Fuentes de la información

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Alzari, Agustín. Juan L. Ortiz a través de César Vallejo: poesía, revolución y sensibilidad. En: Actas del II Congreso Internacional “Cuestiones Críticas”. Rosario : Universidad Nacional de Rosario, 2009, Disponible en: http://www.celarg.org/int/arch_publi/alzari.pdf

Benítez, Luis. Juan L. Ortiz : El Contra-Rimbaud. En: Analecta Literaria. Disponible en: http://actaliteraria.blogspot.com/2008/10/juan-l-ortz.html

Calabrese, Patricia. Dossier Juan L. Ortiz. En: Asterion XXI. Disponible en: http://www.asterionxxi.com.ar/numero7/dossierjuanele.htm

¿De qué sueño de infancia? Homenaje a Juan L. Ortiz : proyecto de lectura y escritura. En: Portal educ.ar. Disponible en: http://portal.educ.ar/debates/eid/lengua/para-trabajar-clase/de-que-sueno-de-infancia-homen.php

Forns-Broggi, Roberto. El eco-poema de Juan L. Ortiz. Disponible en: http://revistas.ucm.es/fll/02104547/articulos/ALHI0404110033A.PDF

Juan L. Ortiz. En: Letrópolis. Disponible en:http://www.letropolis.com.ar/2007/06/ortiz.poemas.htm

Juan L. Ortiz : selección poética. En: El Ortiba. Disponible en: http://www.elortiba.org/juanele.html#SELECCION_POETICA_

Lis, Ketty Alejandrina. Juan L. Ortiz. Disponible en: http://www.poeticas.com.ar/Directorio/Poetas_miembros/Juan_L_Ortiz.html

Ortiz, Juan L. Obra completa. –Santa Fe :  Universidad Nacional del Litoral, 1996

Saer, Juan José. El concepto de ficción. — Buenos Aires : Planeta, 1997.