María Elena Wash, a la gran maestra con cariño

Por: Alejandra Moglia

 

Hoy María Elena Walsh cumple 80 años. Todo lo que pueda manifestar en relación a la obra realizada por esta gran artista y poeta es poco. Podría destacar que ha jerarquizado literariamente el dialectal argentino, que activó el juego del lenguaje y desprendió a la literatura de su valor moralizante. Incorporó al adulto junto a los chicos, haciéndole recuperar el niño interior.

María Elena Walsh generó una revolución que recuperó la infancia argentina, rompió con el patrón cultural imperante y destacó la no inocencia de las palabras. Gracias a su obra, Argentina se transformó –en la década del 60- en un centro de irradiación de literatura infantil y en el primer exportador de libros en español del mundo.

En 1964 hizo una ponencia revolucionaria sobre la poesía en la primera infancia en las Jornadas Pedagógicas de la Organización Mundial de la Infancia.

Pero biografías de María Elena Walsh hay muchas por eso no pretendo escribir otra. Lo único que quiero hacer es  expresarle mi agradecimiento a ella, y también a mis padres, porque mi infancia ha ido de la mano de su obra.

Con María Elena aprendí que las palabras no son inocentes, que la literatura es libre, que el dialectal argentino –como el de cada pueblo- es precioso y único, es un tesoro maravilloso que hay que rescatar y cuidar porque hace a la identidad de la nación.

Aprendí a ver el mundo al revés de cómo me lo enseñaban en la escuela. Mi infancia tiene su voz, y la misma se imponía a otros sonidos que eran de temer: gritos de dolor se avecinaban desde un futuro muy cercano. Sin embargo, allí estuvo presente la cálida voz de María Elena Walsh, acunando la infancia, los sueños y la libertad.

A través de su obra aprendí a crecer con fantasía, a soñar, a amar la libertad. Aprendí, también, que yo vivía en el país es el País de Nomeacuerdo y que un pueblo sin memoria jamás alcanza la dignidad.

Mi niña interior tiene su presencia marcada a fuego. Los chicos que tuvimos acceso a su obra hemos crecido de una manera diferente. Estoy convencida que la brecha que se abrió entre los que disfrutamos de sus poemas, canciones, su presencia y los que -por una razón o por otra- no tuvieron esa posibilidad,  es difícil de cerrar. María Elena Walsh no sólo ha sido partícipe de una revolución literaria que posicionó en los más alto a la literatura infantil argentina, sino de un pensamiento democrático basado en el compromiso social y en la defensa de la libertad.  Hoy en día, la Argentina se divide entre los que han olvidado todo y los que tenemos memoria. Es muy probable que los primeros hayan crecido sin María Elena, y  los segundos con su maravillosa presencia.

En mi casa, el viejo combinado sonaba todo el día al son de sus canciones y entre versos y notas musicales se fueron grabando –sin darme cuenta- cuestiones claves que me ayudaron a comprender los tiempos que luego se avecinaron cuando fui joven, y también de adulta, tiempos que eran el resultado de nuestra historia como país y de un pueblo sin memoria.

Entre tantos versos destaco los siguientes:

“…Que un ladrón es vigilante y otro es juez y que dos más dos son tres…”. (El Reino del Revés)

“…Un pasito para aquí, no recuerdo si lo di. Un pasito para allá, ¡Hay que miedo que me da!…”. (El País de Nomeacuerdo)

“…Fue a quejarse por el robo, mentiroso, el rey promete que la tiene el gran bonete….”. (El twist del Mono Liso)

“…Un día toditos los chicos se convirtieron en borricos. Y en ese lugar de Humahuaca la única sabia fue la vaca…”. (La vaca estudiosa)

“…Mañana se lo llevan preso a un coronel por pinchar a la mermelada con un alfiler…”. (Canción para tomar el té)

“…Una bala le mató el canto -y era tan linda su canción-, la segunda le mató el vuelo, y la tercera el corazón…”. (La pájara Pinta)

Y entre fantasía, disparates, tarareos, ritmos melódicos,  un vocabulario variado y maravilloso, juego de palabras, música, literatura, una voz cálida e inolvidable, y verdades aprendí con la mejor maestra, con María Elena Walsh.


Sobre María Elena Walsh

Efemérides Culturales Argentinas. Disponible en: http://www.me.gov.ar/efeme/mewalsh/

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5 comentarios en “María Elena Wash, a la gran maestra con cariño

  1. Mi nombre es Leo, y soy entre otras cosas dibujante de historietas y un poco guionista.
    Pertenezco plenamente a la generación que escucho a María Elena, y leer una nota como esta me causo profundísima emoción. El analisis de sus letras, las ideas y conceptos que se arraigaron en nuestras personas desde tan niños, hacen que no podamos mas que agradecer a esta gran maestra. Yo creo que el verdadero maestro es aquel que transmite con vocación y desde el corazón todo lo que sabe, porque ese es el verdadero sentido de la enseñanza como tradición y fin ultimo: perpetuar el saber en las próximas generaciones con la esperanza de que todo sea aun mejor. Y Maria Elena Walsh nos enseñó, sobre todo y ante todo, a ser libres.
    Muchas gracias por este post.

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