Entrevista a María Teresa Andruetto (fragmento) – Página/12, enero 2012

El 6 de enero pasado, Laura Rosso entrevistó a María Teresa Andruetto en la sección Diez Preguntas que sale los viernes en Página/12.

Las primeras preguntas giraron en torno a la infancia, el gusto por la lectura y el surgimiento de la escritura.

1. ¿Qué no puede olvidar de su infancia en Oliva, Córdoba?

–Cierta melancolía de los pueblos de llanura, el horizonte con el sol inmenso poniéndose en el campo, los juegos con los chicos del barrio bajo el foco de luz de la esquina de casa, el cine al que íbamos con mi hermana los domingos, las excursiones hasta el río Tercero, a la altura de Pampayasta, en Rastrojero o en el acoplado del camión de unos vecinos…

2. ¿Cómo y cuándo descubre su gusto por la lectura?

–No sé cuándo empezó, estaba en mi casa antes de mí y está conmigo desde siempre. De niña, como una pasión un poco enfermiza, para nada prestigiosa porque leía desde diccionarios hasta fotonovelas y desde poemas y letras de canciones hasta revistas de crímenes o papeles de diario con los que el carnicero envolvía la carne que me mandaban a comprar. Pero a los 12 años, cuando comencé la secundaria, en la modesta biblioteca de la escuela, descubrí a los cuentistas argentinos. Ficciones y Bestiario fueron los dos primeros libros que leí comprendiendo que eso que leía era literatura.

3. ¿En qué contexto aparece la escritura?

–Primero, hacia los nueve años, aparecen la fabulación y la mentira, el vicio de inventar historias (o hacerlas pasar como propias) para mis amigas; en la adolescencia la poesía, mis torpes intentos. Desde entonces escribir me ha acompañado siempre, pero es a mis 28 años, después de una enfermedad, cuando la escritura toma otro lugar y buena parte de la propia vida empieza a ordenarse en torno de eso. Así y todo, publiqué por primera vez, a los 40.

4. Su obra revela el gusto por la literatura juvenil. En su adolescencia, ¿fueron los libros un refugio para usted?

–Escribir “para jóvenes” es algo que llegó bastante más tarde que la escritura y llegó de un modo algo casual. En cuanto al refugio, sí, los libros me han cuidado de toda cosa, en los momentos más amargos leía para olvidar, o para hacer más corta la espera, y en los momentos felices, siempre aparece el deseo de compartir algo que he leído. También fueron los libros los que, de un modo u otro, me han proporcionado el pan, el diario vivir, así que ¡les estoy muy agradecida! [Entrevista completa en Página/12]

FUENTE

Rosso, Laura. Diez preguntas a María Teresa Andruetto. En: Página/12, 6 de enero de 2012

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