200 años de la publicación de Cuentos para la Infancia y el Hogar, de los Hermanos Grimm

Hoy se cumplen 200 años de la primera publicación de Cuentos para la infancia y el Hogar, de los Hermanos Grimm.

Quiero agradecer a LIJ Alemana, muy especialmente a sus coordinadoras Fanny Cavieres Silva y Bettina Puchetta, y a Florencia Duranti por los dos cursos que han dictado este año en relación a la obra de los Grimm, permitiéndonos profundizar en ella y dejando a nuestra disposición mucho material y bibliografía.

Comparto además, un fragmento del texto Los mitos y los cuentos de hadas, de Mircea Eliade:

“Es cierto que, como ha subrayado muy acertadamente Jan de Vries, el cuento acaba siempre por un happy end. Pero su contenido propiamente dicho se refiere a una realidad extremadamente seria: la iniciación, es decir, el tránsito gracias al artificio de una muerte y de una resurrección simbólicas de la ignorancia y de la inmadurez a la edad espiritual del adulto. La dificultad estriba en decir cuándo el cuento ha comenzado su carrera de simple historia maravillosa despojada de toda responsabilidad iniciática. No se excluye, al menos para ciertas culturas, que esto se produzca en el momento en que la ideología y los ritos tradicionales de iniciación estaban en camino de caer en desuso y se podría «contar» impunemente lo que exigía, en otro tiempo, el mayor secreto. Pero no es completamente cierto que este proceso haya sido general. En multitud de culturas primitivas, en que los ritos de iniciación están aún vivos, se cuentan asimismo historias de estructura iniciática, y esto desde hace largo tiempo.

Casi podría decirse que el cuento repite, en otro plano y con otros medios, el escenario iniciático ejemplar. El cuento recoge y prolonga la «iniciación» al nivel de lo imaginario. Si constituye una diversión o una evasión, es únicamente para la conciencia banalizada y, especialmente, para la conciencia del hombre moderno; en la psique profunda, los escenarios iniciáticos conservan su importancia y continúan transmitiendo su mensaje, operando mutaciones. Sin darse cuenta, y creyendo divertirse o evadirse, el hombre de las sociedades modernas se beneficia aún de esta iniciación imaginaria aportada por los cuentos. Se podría en ese caso preguntar si el cuento maravilloso no se ha convertido, desde muy pronto, en un «doblete fácil» del mito y del rito iniciáticos; si no ha desempeñado el papel de reactualizar, a nivel de lo imaginario y de lo onírico, las«pruebas iniciáticas». Este punto de vista no sorprenderá a aquellos que miran la iniciación como un comportamiento exclusivo del hombre de las sociedades tradicionales. Hoy comienza a extenderse la idea de que lo que se llama «iniciación»coexiste con la condición humana, que toda existencia está constituida por una serie ininterrumpida de «pruebas», de «muertes» y de «resurrecciones», cualesquiera que sean los términos de que se sirva el lenguaje moderno para traducir estas experiencias (originariamente religiosas).”

Mircea Eliade. Los mitos y los cuentos de hadas. En: Mito y realidad. Barcelona: Labor, 1991. (Fragmento)

VER: http://www.grimms.de/

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