“El protagonismo femenino en obras literarias para niños y jóvenes”, por Lidia Blanco

Conferencia “El protagonismo femenino en obras literarias para niños y jóvenes”

Por Lidia Blanco

24 de julio de 2014

Feria Internacional del libro Infantil y Juvenil

24º Jornadas para docentes y mediadores de Lectura.

Nosotras, las mujeres        

¿Quiénes somos las “mejores mujeres”? ¿Quiénes son las “chicas malas”, como las nombraba Graciela Cabal? El modelo femenino “ideal” fue impuesto desde hace siglos por instituciones religiosas, muy severas en el canon referido a los comportamientos esperados para ser “una buena mujer”. El libro “Mujeres. Entre la globalización y la guerra santa” ofrece una significativa información sobre estas representaciones en diversas culturas y regiones del mundo: los asesinatos en la India, la violencia contra los cuerpos femeninos mediante el fuego, la explotación económica en fábricas y talleres de Occidente, la esclavitud de la prostitución de las más pobres de la tierra. El prólogo y compilación pertenecen a la investigadora Marta Vassallo quien considera muy complejo el respeto por la Convención de los Derechos de la Mujer, avasallados por sistemas teocráticos y presiones del neoliberalismo económico predominante en los estados de todo el planeta en la actual coyuntura histórica.

Dice la autora:

“Atomizado y en repliegue, el feminismo necesita replantear y reformular sus fundamentos ante la compleja coyuntura. Pero mantiene  su facultad de constituir una perspectiva privilegiada para desmontar opciones falaces: no cabe elegir entre las depredaciones de la globalización económica y los regímenes teocráticos, entre las imposiciones de las entidades financieras internacionales y el rol de reproductoras a que pretenden reducir a las mujeres en nombre de la soberanía o la identidad, los defensores de tradiciones locales, recurriendo a lógicas étnicas, nacionales o confesionales.”.(Vassallo: 8)

Se tensionan dos representaciones, una dibuja la mujer publicitada por los medios masivos de comunicación, la mujer desnuda, sensual, cuyo cuerpo es un objeto sexualizado para servir a la propaganda de un artículo del mercado. El modelo opuesto, la presenta encerrada en el hogar, dedicada con exclusividad a las tareas domésticas, el cuidado de los hijos, la  atención del marido. Estas versiones requieren una interrupción para ofrecer la amplia variedad de identidades femeninas que en verdad existen o luchan por existir. Lo más importante es conocer la existencia de leyes que defienden el derecho a elegir la vida, la orientación sexual, las prácticas sociales públicas y privadas. Y esa legislación está claramente expresada en la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer aprobada por la Asamblea de las Naciones Unidas el 18 de diciembre de 1979.

En su artículo primero la Convención define el concepto “discriminación”:

“A los efectos de la presente Convención, la expresión “discriminación contra la mujer” denotará toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera.” (UNICEF: 50)

Lo que está en discusión es indudablemente el tema de la libertad, los recursos internos, intelectuales y emocionales para tomar decisiones que realmente reflejen el deseo y los proyectos sociales de cada mujer. Esa libertad, tanto en lo íntimo como en lo público depende de múltiples factores. Por un parte la educación familiar y el andamiaje intelectual y racional recibido durante los años de escolaridad en la infancia y la adolescencia. Estos espacios en los que crece una mujer  pueden reforzar su derecho a ocupar lugares en la sociedad, o inhibirlo en muchos casos con textos invisibles, mandatos ancestrales. Ejercer poder sobre los otros ha sido históricamente un rol del varón, de modo que revertir esa instalación ha requerido la intervención comprometida de psicólogos/as, sociólogos/as, militantes políticos, abogados/as defensores de los Derechos Humanos. En la actualidad persisten en la mentalidad de hombres y mujeres la diferencia que coloca al sexo femenino en situación de inferioridad, de impotencia. Y esta injusta realidad afecta a todas las clases sociales de todos los países, cualquiera sea su nivel de desarrollo económico.

Una literatura provocadora

 ¿En qué medida la literatura puede funcionar como interrupción a la discriminación? No hay forma de obtener resultados objetivos pero se han reforzado los programas de lectura que intentan crear una cultura  basada en la igualdad y el respeto por el Otro. La antropóloga Michèle Petit apuesta en un sentido general a la función de la lectura como disparadora de ideas y sensaciones saludables, la lectura como puente hacia la construcción de una subjetividad capaz de hacer frente a los medios masivos de comunicación, o a las voces de los antepasados. Leer permite entre otras cosas, el autoconocimiento, y sobre este aspecto, afirma Petit:

“En relación con este punto, llegar a conocerse mejor, poder pensarse en su subjetividad, y mantener un sentimiento de individualidad, cobra una importancia aún mayor. Así se evita  quedar expuesto a que una relación totalizadora con una banda, una secta, una etnia, una cofradía, una mezquita o un territorio, venga a traer el remedio para las crisis de las identidades, para la marginación económica y política”. (Petit: 75)

La obra escrita de Michèle Petit, resultado de sus investigaciones, la han colocado en el lugar de  referente muy valioso para todos los mediadores, docentes y bibliotecarios. La lectura no puede lograr que los problemas de discriminación se solucionen por arte de magia, pero vale la pena intentar la oferta de obras literarias que exploren la cuestión de lo femenino.

En el territorio LIJ muchos autores y autoras han creado personajes de ficción que alteran lo establecido y se vuelven heroínas dentro de una narración, avanzando sobre hechos que le otorgan legitimidad a la rebelión.  Examinemos algunos ejemplos…

“Irulana y el Ogronte (un cuento de mucho miedo)”, de Graciela Montes, con ilustraciones de Claudia Legnazzi, invierte la fórmula del cuento de hadas que ofreció modelos femeninos pasivos, dependientes, incapaces de resolver con inteligencia sus dificultades ante un poder impuesto en sus vidas. Irulana es una niña pequeña que derrota el Poder que afectaba a un pueblo entero, y su arma de combate es su identidad. Es pequeña, en apariencia frágil, tiene miedo, pero reacciona y su fuerza brota de sí misma, y crece al gritar su propio nombre. Su triunfo permite que se restablezca la alegría, la nueva fundación del pueblo que el Ogronte había destruido.

“La señora Planchita”, de Graciela Cabal, con ilustraciones de Elena Torres, es una parodia de la vida doméstica y de las situaciones en las que se ve envuelta una mujer, cuyo nombre es Aurora, conocida con el apodo de “Planchita” por su especial dedicación al planchado.

Aurora se quiebra emocionalmente cuando puede evocar su propia infancia y en su imaginario recorre escenas de juego sancionadas por los adultos de aquel momento de su vida. Se desprende del estereotipo de mujer “hacendosa y prolija” y se propone emplear el tiempo en una actividad placentera con su hija Florencia. Este cuento recorrió escuelas y bibliotecas. Las conmovidas con el texto eran las mujeres adultas que  se identificaron con “Planchita” y sintieron la fuerza de un humor que promovía rebeldía.

“Un puñado de semillas”, de la autora inglesa Mónica Hughes, con ilustraciones de Luis Garay, pone en acción a dos mujeres, una abuela y su nieta, en un proceso de interrupción de la situación de pobreza y carencia que las afecta como a tantos otros seres humanos. El cultivo de la tierra y el aprovechamiento de lo que se pueda cosechar: maíz, frijoles, ajíes las presenta como heroínas de esta narración. La muerte de la abuela determina que Concepción deba valerse por sí misma, y con aquello que la abuela le enseñó y un puñado de semillas, inicia una nueva etapa de su infancia en un barrio en extremo carenciado que encuentra junto a un basural. Con valor se enfrenta a unos niños que han elegido el camino de la delincuencia para sobrevivir, y les transmite su saber y su esperanza de mejorar la calidad de vida mediante el cuidado de un huerto cuya producción pueda venderse en el mercado.

La rebelión de las brujas

La literatura juvenil contemporánea ofrece una potente galería de mujeres dotadas de poderes especiales: brujas, mujeres que se alejan del estereotipo doméstico. En “El año de la Vaca” de Márgara Averbach se presenta Juana, integrante de un grupo de alumnos de una escuela media, apodada “la Vaca” por sus compañeros. El cambio en el nombre sirve para marcar una distancia discriminatoria, ya que se muestra diferente al resto de sus compañeros, es portadora de otras pautas culturales, proviene de un hogar muy humilde. En el desarrollo de la novela logra cambios en la realidad valiéndose de poderes sobrenaturales y es considerada “bruja”. Juana es la primera en observar que Nadia no se parece a la mujer que está junto a ella en una foto familiar, y este señalamiento es el comienzo de un proceso que revela la verdadera identidad de la niña, cuyo nombre  resulta ser Celeste, hija de desaparecidos. De sus manos de maga, brota la foto en la que una niña pequeña está junto a un hombre y una mujer, sus padres. Y de esa imagen nace una nueva vida, la verdadera vida de Celeste que luego se integra a la agrupación H.I.J.O.S.

Un personaje femenino singular lo encontramos en “Finis Mundi”, de Laura Gallego García: Lucía, la juglaresa que acompañará en el viaje de búsqueda de los Tres Ejes del Pasado, del Presente y del Futuro, a Michel, el monje, y a Mattius, el juglar. Es una adolescente desafiante de lo establecido, sabe que el oficio que ha elegido está destinado a los hombres, pero su persistencia le permite lograr su deseo: viajar y actuar en diferentes pueblos. Su relación con las meigas del bosque, su origen tan especial-nieta de la bruja Isabel-la presentan como un personaje femenino fuerte, seguro de su poder, y capaz de enfrentar peligros con inteligencia y astucia. Pero estas virtudes, tradicionalmente otorgadas a los héroes tradicionales, no impiden su historia de amor con Mattius, el juglar, que la elige justamente porque la admira y la respeta.

Ámbitos familiares perversos

La violencia en el ámbito familiar, en el marco de un realismo sólido, lo encontramos en   “El libro de todas las cosas” de Guus Kuijer. La narración confronta modelos de conducta femenina que se diferencian en pensamiento y acción. De un lado se encuentra la madre de Tomás, quien padece la violencia de su marido, el señor Golpeter, que la golpea con frecuencia, la somete a humillaciones y no le permite emitir opinión sobre ningún tema. Su actitud agresiva se expresa también con su hijo Tomás, que recibe golpes con un cucharón de madera sin que la madre pueda impedirlo. Es una mujer sumisa, totalmente dependiente de la voluntad del esposo. El quiebre de este ordenamiento se produce con la intervención de personajes externos al núcleo familiar. La señora Van Amersfoort descubre el padecimiento de Tomás y su madre y acompaña el proceso de rebelión concentrada en una frase que llega al hogar de los Golpeter: “Un hombre que golpea a su mujer se deshonra a sí mismo.”. A su rebeldía se suman otras mujeres, la tía Pía que desafía al señor Golpeter vistiendo pantalones y fumando. La escena más perturbadora muestra a Margot, adolescente, quien enfrenta a su padre con un cuchillo de cocina. Esta acción violenta produce en la novela un cambio en el régimen autoritario del jefe de familia, destruye la figura poderosa del padre, lo humilla. El desenlace muestra una fiesta de mujeres alegres que festejan su derecho a la libertad.

“La marca en la tierra” de Graciela Rendón, confronta dos modelos familiares: el hogar de Edelina que conserva valores ancestrales de la cultura mapuche y el de Indira, hija del intendente del pueblo, duramente golpeada por su padre que se presenta además como un político corrupto y explotador de los habitantes más humildes. En esta situación tiene un papel relevante la escuela, las docentes que conocen la situación y  adoptan una actitud de denuncia y de defensa de la niña maltratada. El desenlace nos trae a la memoria escenas de lucha contra autoridades que no cumplen con su función y que se enriquecen con mecanismos autoritarios y crueles. Triunfa el poder popular que derroca al intendente. Ese final también nos permite evocar una obra emblemática: Fuente ovejuna de Lope de Vega.

Mujeres famosas

Y no dejaremos de invocar a otras valientes nacidas de la mano de sus creadoras. “Maruja” de Ema Wolf;  la tía Sidonia de Laura Devetach; Gemma protagonista de la novela “La fábrica de cristal” de Lilia Lardone; Cintia, y su abuela Pina en “La casita azul” de Sandra Comino; Elisabeth en “Una historia familiar” de Christine Nöstlinger; “Matilda” de Roald Dahl; “Momo” de Michael Ende; Elisa Velasco, heroína rescatadora de un fantasma en “Tuerto, maldito y enamorado” de Rosa Huertas; la noble castellana que elige el amor y huye del castillo de su padre, en “Lejos como mi querer” de Marina Colasanti; Aurora, la niña que quiere aprender a leer y a escribir y no se lo permiten,  en “Pluma de ganso” de Nilma Lacerda. Y tantas otras que nuestra memoria de lectores y lectoras trae a este presente. De todas hay alguien en especial que deseo mencionar a modo de homenaje en nombre de todos los que aprendimos con ella a defendernos y buscar la verdad: Ana Frank. Su diario es un testimonio indestructible que se convierte en arma y en escudo frente a todas las injusticias y humillaciones a las que puede ser sometido el ser humano. Me identifico con su palabra dirigida a Kitty, y aunque ella no lo sabía, a todos nosotros, a toda la humanidad…

“Más de una vez, una de las preguntas que no me deja en paz por dentro es por qué en el pasado, y a menudo aún ahora, los pueblos conceden a la mujer un lugar tan inferior al que ocupa el hombre. Todos dicen  que es injusto, pero con eso no me doy por contenta: lo que quisiera conocer es la causa de semejante injusticia”. (Ana Frank: 208)

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Obras citadas

PETIT, Michèle. (1999).”Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura”. México: Fondo de Cultura Económica

UNICEF. (2004).Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Oficina Argentina.

VASSALLO, Marta. (2003)”Mujeres entre la globalización y la guerra santa”. Buenos Aires: Capital Intelectual S.A.

Obras literarias mencionadas

AVERBACH, Márgara. (2003) “El año de la Vaca”. Ilustraciones de Enrique Ranzoni. Buenos Aires: Editorial Sudamericana S.A.

CABAL, Graciela. (1988) “La señora Planchita y un cuento de hadas pero no tanto”. Ilustraciones de Elena Torres. Buenos Aires: Editorial Sudamericana S.A.

COLASANTI, Marina. (1999) “Lejos como mi querer y otros cuentos”. Ilustraciones de Marina Colasanti. Bogotá, Colombia: Grupo Editorial Norma.

COMINO, Sandra. (2013) “La casita azul”. Córdoba, Argentina: Editorial Comunicarte.

DAHL, Roald. (1995) “Matilda”. Buenos Aires: Altea, Taurus, Alfaguara S.A.

ENDE, Michael. (1987) “Momo”. Madrid: Ediciones Altea, Taurus, Alfaguara S.A.

FRANK, Ana. (2007) “Diario de Ama Frank”. Buenos Aires: Editorial Gradifco

GALLEGO GARCÍA, LAURA. (2010) “Finis Mundi”. Buenos Aires, Argentina; Ediciones SM. La primera edición española: 1999. Ediciones SM.

HUGHES, Mónica. (2008) “Un puñado de Semillas”. Ilustraciones de Luis Garay. Primera Edición: 1996. Caracas, Venezuela: Ediciones Ekaré.

LACERDA, Nilma. (2009) “Pluma de ganso”. Bogotá. Colombia: Babel Libros.

LARDONE, Lilia. (2007) “La fábrica de cristal”. Buenos Aires: Siete Vacas.

MONTES, Graciela. (1995) “Irulana y el Ogronte (un cuento de mucho miedo)”. Ilustraciones de Claudia Legnazzi. Buenos Aires. Ediciones Gramón Colihue.

RENDÓN, Graciela. (2008) “La marca en la tierra”. Córdoba. Argentina: Editorial Comunicarte


NOTA DE LA MEMORIA Y  EL SOL:  La conferencia de la profesora Lidia Blanco ha sido publicada en la Memoria y el sol con su autorización. 

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2 comentarios en ““El protagonismo femenino en obras literarias para niños y jóvenes”, por Lidia Blanco

  1. Qué buen material para leer y compartir con alumnas del profesorado de esc. Normal de San Fco., Cba. Gracias.Por favor necesito información(costo, fechas…ojalá pueda asistir es mi especialidad y disfruto) sobre el seminario que comenzará el 6 de setiembre en Bs. As. Tengo donde alojarme ya que unhijo vive allí y ESPERO ME HAGA UN LUGAR… ji ji.Saludos cordiales y buena semana de agosto.Estela Date: Sun, 27 Jul 2014 21:24:33 +0000 To: reestela2009@hotmail.com

    1. Hola Estela,
      con respecto al seminario de LIJ latinoamericana que comienza el 6 de septiembre en La Nube es necesario inscribirse. Para ello y para averiguar más datos es necesario que escribas a talleres.lanube@gmail.com. Allí te brindarán toda la información sobre días, hora de cursada, contenidos, costo, etc. Lo que puedo adelantarte es que comienza el 6 de septiembre y finaliza el 22 de noviembre. Se cursa los sábados, en el horario de 13:30 a 16:30 hs.
      Saludos!

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