Acerca de la poesía infantil

La semana pasada, mientras recorría el sector de librería de La Nube encontré sobre el mostrador y a la venta el libro agotadísimo Poesía infantil: estudio y antología, de Elsa Bornemann.

Como son muchos los docentes que tienen inquietudes sobre libros que abordan desde lo teórico la poesía infantil -y también a raíz del libro de Bornemann- me parece interesante mencionar en esta entrada algunos de ellos.

Comenzaré justamente por este libro: Poesía infantil: estudio y antología ha sido publicado por Editorial Latina. La edición data de 1977 aunque el que tengo en mi poder es de 1980. La primera parte del libro es un estudio sobre poesía infantil y la segunda una antología que reúne canciones de cuna, coplas, adivinanzas, poemas de autor, entre otros.

Dice la autora en su prólogo:

el presente estudio no pretende ser otra cosa que el producto de una asimilación de muy diversas experiencias concientemente orientada con voluntad de servicio, para contribuir a la formulación de un nuevo concepto de la poesía dedicada a nuestros chicos y del modo más adecuado de introducirla. Es mi propósito que en el mismo hallen los padres y, muy especialmente, las maestras jardineras y las de los primeros grados, un punto de partida que los guíe hacia la consecución de tan ambiciosos objetivos. (1)

La primera parte titulada Estudio de la poesía infantil aborda el concepto mismo de poesía infantil para luego adentrarse en una clasificación de la lírica dirigida a los chicos. El último capítulo de esta parte está dedicado a la poesía en la escuela, presentando además bibliografía teórica sobre esta temática.

La segunda parte se trata de una antología dividida en cinco secciones: nanas; rondas, canciones y juegos; poesía junta; trabalenguas; y adivinanzas. En la fundamentación de dicha tipificación, Elsa señala que “el concepto de que los criterios de clasificación no son -en modo alguno- jaulas en donde apresar la poesía infantil -que por naturaleza, y como la poesía en general, tiene que volar en libertad-“.

Esta segunda parte finaliza, al igual que la primera, con un listado bibliográfico, en este caso de libros de poesía de autores y recopiladores.

Si bien el libro está agotado, es posible consultarlo en la Biblioteca Nacional de Maestros.

Otro de los libros que quiero compartir en esta entrada es Poesía para chicos: teoría, textos, propuestas, de Elisa Boland. El mismo ha sido publicado por Homo Sapiens en 2011 en su colección Leer y escribir

El libro está dividido en dos partes y en su introducción la autora dice lo siguiente:

La poesía es amplia y es bueno recorrerla, ir y venir, combinar todo lo que ofrece. Como ya se señaló, los docentes o bibliotecarios a cargo de la formación de los niños y de la difusión de la literatura tienen que conocer la diversidad de temas y honduras de los textos poéticos, aun sin leérselos a los chicos. Es parte de un aprendizaje personal que se debe realizar cuando la formación profesional no lo ha completado.

Sería bueno que quienes deciden ser mediadores entre los chicos y la poesía tuvieran presente el largo plazo y se convirtieran en guías para orientar a los chicos en un recorrido que luego continuarán solos y que se espera nunca termine. Por eso la promoción y difusión, o la enseñanza, según la posición que se tome, tienen que ver también con las cosas que no decimos pero que igualmente transmitimos sin palabras. Acercar la poesía a los chicos no es sólo darles libros, sino también ser lectores que contagian con entusiasmo, sin estridencias, su apropiación de lo poético. (2)

La primera parte del libro consta de cuatro capítulos en los que se aborda la poesía en relación a los bebés y la primera infancia a través de las nanas, los balanceos, los juegos corporales versificados y juegos de palabras para seguir más adelante con la poesía que puede interesarles a los chicos que si  bien ya leen solos es recomendable leerles poesía en voz alta. Una de las sugerencias de la autora es entrar en poesía a través de la poesía de vanguardia. En esta primera parte también se refiere a los recursos del lenguaje como rima, ritmo, aliteración, imágenes, sinestesia, personificación, comparación, metáfora, etc. para luego adentrarse en los temas de la poesía. El último capítulo trata sobre el nonsense o disparate, las jitanjáforas y los limericks.

La segunda parte consta de tres capítulos en los que se profundiza sobre el concepto de poesía y el dejar que hable el poema para luego continuar con la voz de la poesía y la lectura en voz alta. El último capítulo se refiere a la poesía para niños en Argentina y Latinoamérica. Al final se presenta una lista bibliográfica titulada  Libros de poesía para seguir leyendo.

Otro de los libros es Escuela y poesía ¿Y qué hago con el poema? de Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez. Se trata de una publicación de Lugar Editorial del año 2005 en el marco de la colección Relecturas

El libro se organiza  en función de cuatro aspectos centrales: En torno a la poesía, los niños y la escuela; Caminos de la poesía; La poesía en el aula; y De poemas y raíces para luego presentar una antología que recorre los países de América Latina.

Al comenzar con el marco teórico, los autores se preguntan Poesía, ¿para qué? para responder:

Digámoslo claramente: la verdadera poesía no sirve para nada. No enseña nada. No tiene morales. No se escribe con un fin moralizante, didáctico ni pedagógico. Por supuesto que abundan versos concebidos con tales fines, pero no es a ese tipo de producción textual a la que nos referiremos cuando hablemos de poesía, sino a una auténtica creación literaria, no lastrada por fines utilitarios. (3)

Los autores profundizan luego sobre la lectura de la poesía y el modo en que ésa se inserta en la escuela, y también sobre los diversos caminos por los que transita la expresión poética. Es por ello que se ofrece información teórica y ejemplos de poesía de tradición oral y de autor, incluyendo nanas, canciones de cuna, retahílas, villancicos, pregones, etc.

En el abordaje de la poesía en el aula se brindan conceptos teóricos, sugerencias para que los maestros puedan desarrollar, también se puntualiza en la necesidad de formación.

La parte teórica finaliza con unas conclusiones bajo el título De poemas y raíces. Seguido a ésto comienza una antología que, como dicen los autores, tiene dos propósitos: “proporcionar a los educadores un conjunto de poemas para niños que puedan llevar a sus aulas” y el ser “una muestra del quehacer de algunos de los autores más representativos de América Latina” (4).

Hay dos libros teóricos de María Cristina Ramos que me interesan citar en esta entrada: uno de ellos es Aproximación a la narrativa y a la poesía para niños: los pasos descalzos publicado por Lugar Editorial en 2012 en la colección Relecturas.

En este libro la autora aborda la lectura de literatura en la escuela incluyendo la narrativa y presenta tres capítulos dedicados especialmente a la poesía: Razones para la sinrazón de la poesía, Compartir la poesía y Patitas de seda.

María Cristina Ramos señala que:

Leer poesía demanda erguirse y exponerse a una interacción de múltiples facetas. La poesía es una llamada, una provocación atravesada de connotaciones y metáforas, sesgos y símbolos que llegan con marcas de tiempos y circunstancias socioculturales. Nos atraviesa o nos roza y somos llevados por ella hasta otra estación de nosotros mismos. (5)

Por medio de su lenguaje atravesado por lo lírico, citas de otros autores y poemas reflexiona y profundiza sobre el texto poético y el lector de poesía, invitando a docentes, bibliotecarios y mediadores a compartir la poesía en la escuela, entre otras razones, porque desafía el pensamiento y porque su lectura puede quitarnos el ancla de lo pesaroso y devolvernos la alegría (6).

El otro libro de María Cristina Ramos al que hago referencia es La casa del aire: literatura en la escuela, publicado por Ruedamares en 2013 especialmente dirigido al Nivel Inicial y el Primer Ciclo.

La casa del aire vuelve sobre la lectura literaria en la escuela y lo hace no sólo a partir de un marco teórico sino de una serie de sugerencias y propuestas diversas para llevar a las aulas.

El capítulo tres se titula Poesía, palabras para mirar al trasluz. La autora propone recorrer algunos poemas y repasar una serie de conceptos como por ejemplo cómo leer la poesía, reflexiones sobre la rima, el juego, el ritmo y algunos aspectos de lo poético (las metáforas, las comparaciones y otros recursos literarios), refiriéndose también a la importancia de lo pequeño.

Dice la autora:

Ser niño en un mundo de grandes es tener que adecuarse a costumbres establecidas por otros, o límites que a veces no se entienden. Por eso tal vez, a los chicos de Inicial y del Primer ciclo, los cuentos o los poemas con personajes diminutos les resultan cautivantes. ¿Existirá la fantasía de pensar que la pequeñez permite estar a salvo o a resguardo del poder de los adultos? (7)

Todo el capítulo, al igual que el libro, está atravesado por propuestas para acompañar la formación de lectores.

No puede faltar en esta selección dos libros de Laura Devetach: La construcción del camino lector y Oficio de palabrera: literatura para chicos y vida cotidiana publicados por Comunicarte en 2008 y 2011 respectivamente en la colección Pedagogía y didáctica.

Estos libros recogen el pensamiento de Laura Devetach en torno a la lectura y la literatura, abordando entre otras cuestiones dos conceptos fundamentales íntimamente relacionados: el estar en poesía y la palabra propia.

La autora plantea lo poético como forma de pararse frente al mundo y apela a la necesidad de hurgar en nosotros mismos para recuperar aquellos textos internos olvidados: canciones de cuna, la música de las palabras, los refranes, etc. para la recuperación y reafirmación de la identidad -tanto individual como colectiva- y para  el desarrollo de la palabra propia, profunda,  y alejada de lo banal,  masificado y manipulado.  Esta palabra propia  nos permitirá no sólo comprendernos sino comprender con apertura a los otros y el mundo que nos rodea.

Laura se pregunta:

¿Tengo derecho a enterarme de la existencia del mburucuyá aunque no lo conozca? ¿Tengo el deber, siendo niño, de poseer conceptos sobre la Independencia? ¿Cuál es la palabra propia, la que digo para mí o la que hay que pronunciar para determinados interlocutores?

Para responder:

Creo que todos tenemos derecho a enterarnos de la existencia del mburucuyá aunque no lo conozcamos. Que tenemos que alentar, generar experiencias en libertad, ejercer la Independencia, vivir la Humanidad, la Solidaridad, entre nosotros, con nuestros chicos, en nuestras regiones, para que encontrar la palabra propia no sea un deber sino un goce, un derecho, para que podamos comparar, integrar, crecer y no necesitar siempre un doble discurso. (8).

Para leer más sobre estos conceptos formulados por Laura Devetach pueden visitar, si lo desean, dos entradas que fueron publicadas en este blog: “La construcción del camino lector, de Laura Devetach – Ed. Comunicarte” y “Laura Devetach, la construcción del camino lector y el fomento de la lectura”.

Un texto ineludible es La poesía en la primera infancia”, de María Elena Walsh. Se trata de la conferencia que dio en las Jornadas Pedagógicas de la OMEP (Organización Mundial de Enseñanza Preescolar) en 1964. La misma se encuentra publicada en el libro Desventuras en el País-Jardín de-Infantes. Crónicas 1947-1995 que editó Seix Barral en 1995.

Casi al comienzo de su charla María Elena Walsh sostiene lo siguiente:

Creo que todo cambio de ideas se presta a malentendidos si previamente no nos ponemos de acuerdo en un punto: qué tipos de seres humanos queremos formar a partir del Jardín de Infantes. Si valoramos la sensibilidad sobre la habilidad, si queremos formar seres lo menos maleables posible a las presiones de una sociedad enloquecida podemos empezar a hablar de poesía y jardín de infantes. (9)

A lo largo de su exposición se refiere a los prejuicios que rodean la poesía y que se enfrentan a los chicos,  por ejemplo que la poesía es útil. Por ello dice María Elena que la poesía no alude más que a sí misma y sopla donde quiere (10). Se manifiesta, además, sobre la convicción y el contenido afectivo con que los docentes ofrecen la poesía y también sobre su formación.

Otra de las cuestiones que aborda en su charla es la claridad y la oscuridad en la poesía para niños y dice: “creo que el niño ama especialmente lo que no entiende (…) aprendió a enamorarse muy temprano del sonido de las palabras y de sus posibilidades de juego” (11).

También hace referencia al disparate, las nursery rhymes, la poesía de tradición española. Walsh reivindica la poesía como una actitud frente a la vida, como una forma de sensibilidad y como reconstrucción y reconciliación.

Otro texto que quiero compartir aquí es “El vínculo activo del libro y la escuela”, de María Adelia Díaz Rönner. El mismo está publicado en su libro La aldea literaria de los niños: problemas, ambigüedades, paradojas que cuenta con la selección y el prólogo de Gustavo Bombini y que ha sido editado por Comunicarte en 2011, colección La ventana indiscreta.

Uno de los puntos de este texto se refiere a volver a poblar de palabras poéticas a los otros y también a uno mismo con el objeto de reactivar los imaginarios para que no se congelen, dice la autora, para que no adelgacen, para que no sufran de la mediocridad mediática de la atomización del individuo provocada por la feroz tecnología de moda (12).

Por ello insta a los docentes a buscar dentro de sí mismos para recuperar aquellos universos simbólicos que alguna vez los inquietaron, a no sostener la obediencia debida con el canon literario escolar (13) Promueve la institución escolar como un espacio de defensa y reactivación de la lectura y de la invención de imaginarios poéticos, un espacio comunitario en el cual se discute, se dialoga y se realiza una selección plena de autores y de escritores que armaron su individualidad (14).

La revista Imaginaria publicó en 2011 la ponencia que presentaron Pilar Muñoz Lascano y María Victoria Ramos  en el 14º Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro que se realizó en el marco de la 37ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y que se titula Con la profundidad del mar y la levedad de la espuma. Un recorrido por la poesía infantil argentina (15).

Las autoras se preguntan acerca de por qué leer poesía para luego reflexionar acerca de la existencia o no de la poesía infantil. Y dicen:

Creemos que se trata de una poesía que pueden escuchar, leer y disfrutar también los niños. Pensamos en un concepto inclusivo, sin delimitar si fue o no escrita o publicada para ellos exclusivamente.

Ellas proponen aquellos libros que experimentan con el lenguaje, que poseen hondura filosófica y riqueza polisémica, que se abren al juego fónico y retórico, la belleza, incluyendo también el humor.  En este sentido, su análisis recorre una serie de libros y autores como, por ejemplo, La durmiente y Trenes de María Teresa Andruetto (texto) e Itsvach (ilustraciones) , Para escuchar a la tortuga que sueña de Oche Califa (texto) y Lucas Nine (ilustraciones), La hormiga que canta de Laura Devetach (texto) y Juan Lima (ilustraciones), Palabras manzana de Jorge Luján (texto) y Jorge Marín (ilustraciones), Las torres de Nuremberg de Sebastián Tallon, entre otros.

Me parece muy importante hacer referencia a la ponencia de Cecilia Bajour titulada Nadar en aguas inquietas: una aproximación a la poesía infantil de hoy (16) que dio durante el Congreso Iberoamericano de Literatura Infantil y Juvenil (CILELIJ) que se realizó en Bogotá en marzo de 2013.

La autora aclara que su análisis intenta transitar por un camino reflexivo de zonas de inquietud en relación a algunos modos de ser, hacer y publicar poesía para niños en los últimos años.

Dice Bajour:

La poca presencia de teorías sobre lo poético en relación con la infancia quizás tenga que ver con una visión empañada por algunos temores vinculados a representaciones bastante extendidas y nada nuevas en el público en general y en muchos mediadores en particular sobre la propia poesía (no sólo infantil). El miedo a la aparente dificultad que implica una zona del arte más inasible y salvaje que otras. La resistencia a la supuesta operación reduccionista de la poesía como consecuencia de mirarla de cerca con ojos de teoría: el fantasma del poema en la mesa de disección. La creencia de que pensar sobre poesía congela toda emoción. Los reparos de caer y perderse en presuntos abismos de abstracción.

Y agrega:

Un bello antídoto ante estos temores paralizantes de la actividad teórica en torno a lo poético y lo infantil es pensar la proximidad entre poesía y teoría. En eso me sumo a Henri Meschonnic y sus reflexiones en La poética como crítica del sentido y reniego con él de la aparente oposición entre concreto y abstracto cuando de pensar sobre poesía se trata. Voy con él más lejos e imagino a la teoría como un estado de vigilia contra las abstracciones, si es leída “a contra-pensamiento”.

Bajour reflexiona sobre algunas cuestiones puntuales: una de ellas es la música presente en el poema. Señala que si bien a lo largo del tiempo hubo un predominio de la rima, en los últimos años el verso libre ha ido ganando su espacio.

Actualmente se encuentran libros que presentan un único poema ilustrado. En estos casos se suman, como dice la autora, el ritmo original del poema y la dimensión rítmica del arte de la edición que invita a leer el poema no sólo en la separación de los versos y estrofas sino también en la pausas de la vuelta de página a partir del diálogo entre palabras e ilustración.

Se  refiere, además, a otras dos cuestiones: por un lado a quién habla en el poema, a las múltiples invenciones del yo y, por otro a la mirada y el objeto. En este sentido Bajour señala que:

El sujeto y el objeto se necesitan, no pueden tramarse uno sin el otro. La búsqueda de una aproximación a la mirada infantil con su manera de posarse en los objetos y relacionarse con ellos está presente en mucha de la poesía que se destina a los niños. 

Sus reflexiones se completan con una serie de libros que ejemplifican su análisis, entre otros Canción decidida de David Wapner (texto) y Cristian Turdera (ilustraciones), Tarde de invierno de Jorge Luján (texto) y Mandana Sadat (ilustraciones), Mirá vos de Fabio Guerra (texto) y Alfredo Soderguit, Tigres de la otra noche de María García Esperón (texto) y Alejandro Magallanes (ilustraciones) y El mercado de las pulgas de Juan Lima.

Bajour menciona también la cuestión de la selección de poetas y poemas y su edición, y en sus conclusiones que titula (In)conclusiones inquietas dice:

La apertura a múltiples formas de hibridación (de discursos, de lo viejo con lo nuevo, de los géneros literarios con los no literarios, de lo poético con lo narrativo, de lenguajes artísticos, de la propia poesía infantil con la poesía adulta, etc) que caracteriza a gran parte de la literatura infantil contemporánea también puede ocurrir en la poesía.

Los invito, además, a visitar dos entradas de este blog en las que publiqué algunos videos:

Para terminar quiero compartir un fragmento de La pequeña voz del mundo, de Diana Bellessi:

¿Qué quiero decir entonces? Que el habla, zona de frontera del lenguaje que se niega a ser puro símbolo, o su muerta abstracción, y anhela permanecer más cerca de las cosas, que se realiza en un combate contra sí misma y las formalizaciones excesivas de la sintaxis; que ataca los significados a veces en rigor mortis de la mera comunicación y apela a trastocarla para que hable de nuevo, dirigida al cuerpo, a la mente, al corazón de otro, es la cuna de la poesía. (17)

◘AM.


NOTAS

(1) Bornemann, Elsa Isabel. Poesía infantil: estudio y antología. Buenos Aires: Latina, 1980, p. 7

(2) Boland, Elisa. Poesía para chicos: teoría, textos, propuestas. Rosario: Homo Sapiens, 2011, (Leer y escribir), pp. 21 y 22

(3) Andricaín, Sergio y Rodríguez, Antonio Orlando. Escuela y poesía. ¿Y qué hago con el poema? Buenos Aires: Lugar Editorial, 2009, (Relecturas), pp. 11 y 12.

(4) Andricaín, Sergio y Rodríguez, Antonio Orlando, ob. cit, p. 87

(5) Ramos, María Cristina. Aproximación a la narrativa y a la poesía para niños: los pasos descalzos. Buenos Aires: Lugar Editorial, 2012, (Relecturas), p.42

(6) Ramos, María Cristina, ob. cit, p. 48

(7) Ramos, María Cristina. La casa del aire: literatura en la escuela. Neuquén: Ruedamares, 2013, p. 95

(8) Devetach, Laura. Oficio de palabrera: literatura para chicos y vida cotidiana. Córdoba: Comunicarte, 2012, (Pedagogía y didáctica), p. 41

(9) Walsh, María Elena. “La poesía en la primera infancia”. En: Walsh, María Elena. Desventuras en el País-Jardín-de-Infantes. Crónicas 1947-1995. Buenos Aires: Seix Barral: 1995,  (La ventana indiscreta), pp. 147, 148.

(10) Walsh, María Elena, ob. cit, p. 148

(11) Walsh, María Elena, ob. cit, p. 150

(12) Díaz Rönner, María Adelia. La aldea literaria de los niños: problemas, ambigüedades, paradojas. Córdoba: Comunicarte, 2011, p. 263

(13) Díaz Rönner, María Adelia, ob. cit, p. 263

(14) Díaz Rönner, María Adelia, ob. cit. p. 264

(15) Muñoz Lascano, Pilar y Ramos, María Victoria. Con la profundidad del mar y la levedad de la espuma: un recorrido por la poesía infantil argentina. En: Imaginaria Nº 295, 29 de junio de 2011. Disponible en: http://www.imaginaria.com.ar/2011/06/con-la-profundidad-del-mar-y-la-levedad-de-la-espuma-un-recorrido-por-la-poesia-infantil-argentina/

(16) Bajour, Cecilia. Nadar en aguas inquietas: una aproximación a la poesía infantil de hoy. En: Imaginaria Nº 332, 18 de septiembre de 2013. Disponible en: http://www.imaginaria.com.ar/2013/09/nadar-en-aguas-inquietas-una-aproximacion-a-la-poesia-infantil-de-hoy/

(17) Bellessi, Diana. La pequeña voz del mundo. Buenos: Aguilar, 2011, p. 63

BIBLIOGRAFÍA

Andricaín, Sergio y Rodríguez, Antonio Orlando. Escuela y poesía. ¿Y qué hago con el poema? Buenos Aires: Lugar Editorial, 2009, (Relecturas)

Bajour, Cecilia. Nadar en aguas inquietas: una aproximación a la poesía infantil de hoy. En: Imaginaria Nº 332, 18 de septiembre de 2013. Disponible en: http://www.imaginaria.com.ar/2013/09/nadar-en-aguas-inquietas-una-aproximacion-a-la-poesia-infantil-de-hoy/

Bellessi, Diana. La pequeña voz del mundo. Buenos: Aguilar, 2011

Boland, Elisa. Poesía para chicos: teoría, textos, propuestas. Rosario: Homo Sapiens, 2011, (Leer y escribir)

Bornemann, Elsa Isabel. Poesía infantil: estudio y antología. Buenos Aires: Latina, 1980

Devetach, Laura. El camino lector. Córdoba: Comunicarte, 2008 (Pedagogía y didáctica)

Devetach, Laura. Oficio de palabrera: literatura para chicos y vida cotidiana. Córdoba: Comunicarte, 2012, (Pedagogía y didáctica)

Díaz Rönner, María Adelia. La aldea literaria de los niños: problemas, ambigüedades, paradojas. Córdoba: Comunicarte, 2011, (La ventana indiscreta)

Muñoz Lascano, Pilar y Ramos, María Victoria. Con la profundidad del mar y la levedad de la espuma: un recorrido por la poesía infantil argentina. En: Imaginaria Nº 295, 29 de junio de 2011. Disponible en: http://www.imaginaria.com.ar/2011/06/con-la-profundidad-del-mar-y-la-levedad-de-la-espuma-un-recorrido-por-la-poesia-infantil-argentina/

Ramos, María Cristina. Aproximación a la narrativa y a la poesía para niños: los pasos descalzos. Buenos Aires: Lugar Editorial, 2012, (Relecturas), p.42

Ramos, María Cristina. La casa del aire: literatura en la escuela. Neuquén: Ruedamares, 2013, p. 95

Walsh, María Elena. “La poesía en la primera infancia”. En: Walsh, María Elena. Desventuras en el País-Jardín-de-Infantes. Crónicas 1947-1995. Buenos Aires: Seix Barral: 1995, pp. 147, 148.

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