Reseña de “Secretos de un dedal”, de Laura Devetach e ilustraciones de Istvansch

Autores: Laura Devetach/ Istvansch

Editorial: Ediciones SM

Colección El barco de vapor, Serie azul.

Publicación: Buenos Aires, 2009

Edad sugerida: a partir de 7 años.

 

Piedra libre para todos los personajes escondidos en un dedal

Este libro de poemas e imágenes, escrito a “dos voces” – como se titula una de las poesías -, nos enlaza, como los hilos compañeros de todo dedal, con una amplia gama de personajes y con paisajes que evocan el litoral argentino.

El primer poema nos invita con la pregunta “¿Qué serán?“ a descubrir los secretos escondidos en un dedal. El segundo es la respuesta a un interrogante que tal vez muchos niños se hagan respecto a este objeto que desconocen. La explicación viene de la mano de metáforas: “Es el sombrero del dedo”,es vaso de Pulgarcito” y de términos vinculados con el campo semántico de “coser”: hilván, hilos, agujas, secretos enredados.  

Enseguida conoceremos a un personaje entrañable: Clodomira. La autora la presentará a través de un abanico de imágenes sensoriales, que la describen  tomando mate, cocinando tortas fritas, soñando en su rancho de Curuzú.

Como las puntadas que se ven y no se ven, Clodomira aparecerá una y otra vez  inmersa entre otros poemas que nos acercan pinceladas de naturaleza: la fruta del paraíso, el bicho feo, el parral, la lagartija. La veremos y oiremos bailando el chamamé- ritmo folklórico típico de la zona-, mirando el mundo a través de redondeles, adueñándose del río con solo abrir un grifo.

También ella, en la palma de su mano -como el dedal- acunará secretos e historias.

Otro elemento presente en los poemas es la tradición oral y la cultura guaraní, a través de las referencias a las leyendas del lobizón y el pitogüé (el benteveo o bicho feo), al pororó (el pochoclo), y la inclusión de dos nanas donde prima la musicalidad, especialmente mediante la repetición de “por aquí”  en Nana del por aquí.

En la trama en la que se van entretejiendo estos poemas la autora recurrirá a imágenes cinéticas y  al juego lingüístico y rítmico.

Sin duda, todo lector que se acerque a esta obra será invitado a desplegar sus hilos y a “ovillarse”- y por qué no en un dedal- , al son de poemas como Todos ruedan, A dos voces y Vuelta manzana. En este último la disposición gráfica también acompañará el movimiento.

Leer Secretos en un dedal es también sumergirse en las ilustraciones de Istvansch, colmadas de secretos a develar. Imágenes diminutas y primeros planos, colores brillantes y trazos en negro, tradiciones, elementos cotidianos y naturaleza se entrelazarán con los poemas de Laura Devetach.

Un lugar predominante en las ilustraciones tienen los círculos y las figuras relacionadas con el mundo acuático, que amalgamarán con poemas como El vaso de agua o Todos ruedan.

El último poema, que titula el libro, nos permite reencontrarnos con el dedal. Entre los versos asomarán nuevamente  los personajes que fueron desfilando por las páginas del libro, porque…

Todo bulle

 todo suena

 todo cabe

en un dedal.

Sólo a Clodomira no se la nombra. Quizás, una vez más “prendió la luna” y siga soñando o no haya regresado de su vuelta manzana. Aunque sí aparece en el saludo final, desde la ilustración circular que cierra el libro… Un libro que apenas cerrado invita a volver a abrirse una y otra vez para seguir descubriendo secretos guardados entre las vibrantes palabras de Laura Devetach y las ilustraciones de Istvansch, llenas de tesoros escondidos. 

Laura Slutsky

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