Acerca de primera infancia y literatura

En esta oportunidad, me interesa mencionar algunos documentos que tienen un abordaje teórico dirigido a primera infancia y literatura. Se trata de una selección que espera ir nutriéndose en próximas entradas. Comienza con este video en el cual Evelio Cabrejo sintetiza los puntos centrales de su línea de pensamiento en el marco del encuentro La familia y uno más. La lectura en casa que se desarrolló en Bilbao en 2008.

En la línea de lo expresado por Cabrejo en este video, pueden leer La lectura comienza antes de los textos escritos (1), artículo en el cual profundiza y se extiende sobre esta cuestión. (Tiene una marca de agua bastante grande que impide leerlo con total comodidad) .

El video que sigue recoge la ponencia Lectura en voz alta y desarrollo infantil temprano que este especialista leyó en el Encuentro Iberoamericano de Formación de Lectores en la Primera Infancia (2) que se desarrolló en Bogotá en 2012.

Evelio Cabrejo es el Vicepresidente de ACCES (Acciones culturales contra las exclusiones y las segregaciones), cuya Presidente es Marie Bonnafé, autora de Los libros, eso es bueno para los bebés. En sus páginas puntualiza en una serie de experiencias de lectura dirigidas a la primera infancia  y fundadas en su trabajo en ACCES  para teorizar acerca de la importancia de los libros y la literatura en esta etapa de la vida.

En este libro Bonnafé reflexiona sobre la animación a la lectura y la forma en que los bebés se vinculan con los libros. Bajo el título Leer por nada ella sostiene que

Proporcionar libros a los bebés no significa proponer una forma de aprendizaje precoz de la lectura. Se trata de rehabilitar el juego con narraciones por medio de un contacto lúdico con el libro, un objeto sorprendente, con demasiada frecuencia reservado a una minoría y encasillado en un concepto cultural estrecho. Los libros deberían estar presentes en la vida cotidiana de todos los niños, sin ninguna restricción y sin buscar ningún beneficio inmediato. Con los primeros cuentos y con las rimas sólo debemos de buscar el placer de los pequeños y de los adultos. (Bonanafé, p. 36)

Y remarca que no debe esperarse un aprendizaje precoz de la lectura, ya que ésta “es un tomar distancia con las situaciones vividas” y además el niño o la niña tienen que tener la oportunidad de divertirse con el texto.

Bonnafé también se refiere a la diferencia entre la lengua fáctica y la lengua del relato, a que los bebés saben que el texto tiene un valor, a las formas en que intervienen los padres.

Al respecto señala lo siguiente:

Muy a menudo, los adultos, con buenas intenciones interrumpen el encanto de una lectura para “explicar” una parte del sentido de la historia, una palabra, una letra, a un muy joven aficionado que sólo está empeñado en domeñar el poder de las palabras y de los signos. ¡Sin embargo, esos mismos adultos no se planteaban tantos problemas cuando canturreaban estribillos o canciones de cuna a un bebé más pequeño!

Los niños que aún no saben hablar bien no están listos para un razonamiento, y exigir de ellos una “comprensión” a nuestra manera produce en cambio un completo desfase. a nadie le viene la idea de explicar a su vecino el solfeo durante un concierto; es igual de inoportuno interrumpir la ensoñación de nuestro pequeño aficionado al proponerle lo que hay que entender o distinguir.

Al escuchar una historia, el niño se encuentra en su mundo privado donde él es el rey, y sería una lástima perturbarlo con explicaciones tan torpes como fuera de lugar. (Bonnafe, 66 y 67)

Por otra parte, dice que cuando se toma conciencia de las capacidades de los bebés se descubre el talento de los padres aún cuando éstos no sean lectores. Por ello, los mediadores no deben dejarlos de lado, por el contrario tienen que favorecer la relación con sus niñas y niños.

Cuando se cuenta una historia a un bebé, el placer que éste experimenta se refleja en su madre. Él posee un poder extraordinario: todo lo que hace, sus mímicas, sus gritos, los movimientos de su cuerpo, todo hace reaccionar a las personas que lo rodean. En el transcurso de esas sesiones de animación es este intercambio lo que da sentido a lo que sucede entre el narrador, el niño y sus padres. (Bonnafé, 68)

Bonnafé aborda también entre otras cuestiones muy importantes, aquellas referidas a la música de las palabras y la música del relato, a las ilustraciones, a la variedad de géneros y al itinerario lector que va construyendo el bebé a partir de sus elecciones estéticas. 

La autora alerta sobre “los demonios de la rentabilidad” y de lo meramente utilitario y brinda reflexiones sobre la visión en torno a la primera infancia y sobre el trabajo realizado por ACCES.

Al final del libro incluye una selección bibliográfica que está recomendada por Eva Janovitz.

Otro libro fundamental es La casa imaginaria. Lectura y literatura en la primera infancia, de Yolanda Reyes. En sus páginas, la autora recoge la experiencia de trabajo en Espantapájaros Taller, un espacio que se fundamenta en la idea de modificar los esquemas tradicionales de acercamiento a la lectura que la conciben como un simple proceso académico y en la convicción de que dicho acercamiento está ligado al desciframiento vital que involucra tanto lo cognitivo y lo emocional, y que el mismo debe emprenderse desde el comienzo de la vida.

El contenido central abordado por Reyes en este libro es el itinerario lector en la primera infancia desde que el bebé se encuentra en la panza de su mamá hasta el comienzo de la alfabetización con el objetivo de situar, desde la relación con el lenguaje, el lugar que ocupa la literatura y su estrecha conexión las preguntas y necesidades de los chicos. (Reyes, 14).

Dice la autora

No dejo de asombrarme al constatar que nos vamos nutriendo de las palabras y de los símbolos que otros nos han legado; que recurrimos a las historias para descifrarnos desde  muy temprano. Al igual que aquellos antiguos hombres que iban juntando tablillas de arcilla para crear significado, he presenciado, ese destello de iluminación en mis primerísimos lectores cuando abren un cuento y empiezan a inventar, con la ayuda de las voces más amadas, su propia historia. (Reyes, 12)

El libro está estructurado en seis capítulos. En el primero Yolanda Reyes reflexiona acerca de los cimientos de lo que ella -basándose en un texto de Graciela Montes- denomina la casa imaginaria y de esta cuestión de leer en la primera infancia. Estos cimientos están fundamentados en una serie de paradigmas  en torno a las investigaciones realizadas por la neurología en relación a la arquitectura cerebral, a los factores socioemocionales que intervienen, a la concepción del desarrollo entendido como una espiral y no como una línea en ascenso; también en los paradigmas sobre el desarrollo infantil que se vinculan con el abordaje que la semiótica, la lingüística y la crítica literaria tienen sobre el acto lector: un proceso de construcción de sentido, un diálogo permanente de negociación de sentidos entre un autor, un texto (verbal o escrito) y un lector en un contexto sociocultural cambiante. Es por eso que Yolanda Reyes dice que:

Las primeras relaciones entre el bebé y su madre cobran crucial importancia como la matriz o ‘el nido’ de todo acto de lectura. (Reyes, 25)

En coincidencia con Cabrejo y Bonnafé, para Reyes la historia humana demuestra que desde el comienzo los seres humanos necesitamos no sólo estar nutridos y atendidos en el plano fisiológico sino que necesitamos de las palabras y del afecto que ellas portan para sobrevivir y señala:

El énfasis en el ritmo y la prosodia y la carga melódica que imprime la voz adulta al dirigirse a los bebés demuestra que portamos, como equipaje evolutivo de la especie, una cadencia que trasciende el uso utilitario del lenguaje y que, más allá del significado literal de las palabras, trasmite una experiencia estética. De esos poderes mágicos y curativos del lenguaje es testimonio la tradición oral que existe en las diversas lenguas y culturas y a la que recurrimos los adultos, en presencia de una criatura, como legado compartido del que podemos echar mano, para calmarlo o arrullarlo.

La literatura, ese texto a tantas voces que alberga, expresa y recoge nuestra sed de encantamiento, reúne las huellas de la ancestral fascinación por el poder de las palabras que han ido dejando los que han pasado antes y que también nosotros dejamos, como impronta, a los recién llegados. (Reyes, 28 y 29)

Del segundo capítulo al quinto la autora se ocupa del desarrollo infantil en relación a la conformación del itinerario lector, haciendo hincapié en la literatura. El capítulo sexto contiene una selección de libros literarios dirigidos a la primera infancia.

A lo largo de toda la obra, la autora se basa y retoma lo planteado por Evelio Cabrejo, Jerome Bruner, Graciela Montes,  Mary Eming Young, D. Winicott, L. Vigotsky, T. B. Brazelton, Daniel Stern, Kyra y Annete Karmiloff, Daniel Goldin, Federico García Lorca (en relación a las canciones de cuna), Bertrand Cramer, Marie Bonnafé y Emilia Ferreiro, entre otros.

A través de su trabajo comprometido y abocado en la importancia fundamental de la lectura en la primera infancia, Yolanda Reyes sostiene que la formación de un lector es tanto un acto cultural como político. Es por ello que enfatiza en la necesidad de desarrollar una política inclusiva y de equidad en cuanto a la adquisición del capital simbólico representado por el lenguaje que tenga en cuenta los postulados y paradigmas actuales en torno a esta etapa de la vida que es crucial para el desarrollo de los seres humanos.

Esta política de inclusión y equidad requiere de un trabajo sostenido en el tiempo, grupal y multidisciplinario entre el Estado, la escuela, la familia y otros sectores de la sociedad que garantice la inversión en la formación y capacitación de mediadores de lectura (padres, maestros, bibliotecarios) y la dotación de materiales para que todos los niños y niñas tengan derecho a la lectura y así puedan conformar su propia voz, darle sentido a sus vidas y construir sus propias historias individuales y colectivas.

Pueden leer también el documento La lectura en la primera infancia, elaborado a solicitud del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe – CERLALC, por Yolanda Reyes.

En la Web hay publicados varios documentos de Yolanda Reyes, algunos de esos textos están disponibles en la página de Espantapájaros, y también hay documentos audiovisuales. Por ejemplo:

En este blog pueden leer si lo desean:

Hay otra publicación que toma la línea teórica de Cabrejo, Reyes, Brunner que aborda  la cuestión de los ambientes de lectura. Se trata de Lenguajes y ambientes de lectura. Derechos y orientaciones culturales para la primera infancia.  Ha sido publicado por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar-ICBF, el Ministerio de Cultura de Colombia, la Fundación para el Fomento de la Lectura-Fundalectura, la Fundación Rafael Pombo, la Fundación Carvajal y el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, Cerlalc.

Otro libro para destacar es Leer con placer en la primera infancia: abrir un libro… abrir el mundo, de Lidia Blanco, en el cual el primer capítulo se centra en la definición de literatura y en los criterios fundamentales para poder seleccionar dentro de una enorme cantidad de libros dirigidos a los chicos aquellos que son literarios.

Como dice Lidia

Los libros de literatura tienen una zona de claridad y otra en sombras. Justamente lo oculto es lo que más nos conmueve. Tal vez por eso la literatura es tan atractiva para los niños que sueñan naturalmente con seres imaginarios, con piratas bravíos, con las voces de la luna. Lo que debe mover nuestra mano cuando elegimos una historia para leerle a un niño, es la búsqueda de ese misterio que exploraremos junto a él. Tal vez el niño sea el que descubra el secreto y nos sorprenda con su lucidez. De modo que ingresaremos con él a un cuento, a un poema y, desde adentro mismo del texto, podremos compartir la modesta felicidad que brinda la palabra poética. (Blanco, p. 9)

Los capítulos que siguen abordan las canciones de cuna, la poesía, los derechos de la infancia en los libros infantiles y también la cuestión de género. Acompaña al marco teórico propuesto por Lidia Blanco, una serie de citas, referencias a diversos autores y también propuestas de actividades.

Un documento disponible en línea es Leer con bebés: cantos y cuentos en el jardín maternal, en el cual Lidia Blanco se refiere a una experiencia de capacitación coordinada por ella en la Villa 15 conocida como Ciudad Oculta. Se trató de la inauguración de un jardín maternal y una bebeteca y de la capacitación de las maestras y las mamás. Colaboraron en este proyecto los escritores Sandra Comino, Claudia Sánchez y Esteban Valentino.

Otro documento disponible en línea es Leer es contagioso, de María Inés Bogomolny y Mabel Tarrío. El mismo se realizó en el marco del Plan Nacional de Seguridad Alimentaria implementado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y con la cooperación de Unicef-Argentina.

Como se señala en dicho cuaderno de trabajo, Leer es contagioso

❥ Recorre el camino por el cual un niño se relaciona con los libros y comienza a hacerse lector.

❥ Revaloriza la función del adulto como facilitador y contagiador del deseo de leer.

❥ Propone brindar, a los niños y sus familias, la posibilidad de tomar contacto cotidiano con los libros para disfrutar, para informarse, para conocer realidades y ficciones.

❥ Cuenta con sugerencias de actividades para compartir con los grupos de familias y vecinos.

❥ En la sección “Para pensar juntos”, interrogantes y sugerencias invitan a reflexionar sobre la realidad y las costumbres de cada barrio o localidad.

❥ Los lectores tendrán la posibilidad de completar los cuadernos con sus propios relatos, canciones, leyendas, ideas y propuestas.

❥ Invita a leer, leer y leer…

Otro texto de María Inés Bogomolny en el cual reflexiona acerca de la lectura en la primera infancia a partir de su experiencia como mediadora es Leer es contagioso. El inicio del camino lector: los mediadores y sus huellas. El mismo se encuentra publicado en el libro Artepalabra compilado por María Emilia López.

En el mismo libro encontrarán una serie de textos escritos por Yolanda Reyes, Mirta Colángelo, Iris Rivera, Laura Devetach y Gustavo Roldán, entre otros autores, como también entrevistas. En muchos de esos artículos se aborda a partir de un marco teórico y de las experiencias realizadas la cuestión de la lectura en la primera infancia.

La editorial Novedades Educativas tiene varios libros publicados en relación a esta temática en particular, por ejemplo, Lecturas para inventar y disfrutar. Proyectos y actividades de mediación literaria, de María Julieta Sánchez; Niños, cuentos y palabras: experiencias de lectura y escritura en la educación infantil compilado por Silvia Nora Itkin; Literatura infantil: una invitación al mundo de la fantasía, de Graciela Montes y otros autores; Proyectos con literatura: recorridos con fantasía, de Liliana Waidler y otros autores.

Para finalizar esta primera selección de documentos teóricos sobre primera infancia y literatura, los invito a leer una entrada anterior que publiqué en septiembre pasado y que se refiere a libros que tratan desde lo teórico la poesía infantil. Varios de esos libros dedican algunos capítulos a la lectura de poesía dirigida a la primera infancia. Pueden leerla haciendo clic AQUÍ.◘ AM.


NOTAS

(1) Este documento y los otros cuyos títulos están resaltados en color anaranjado están disponibles en línea haciendo clic sobre esos títulos.

(2) Las memorias del Encuentro Iberoamericano de Formación de Lectores en la Primera Infancia está disponible AQUÍ. Incluye las ponencias de Evelio Cabrejo y Yolanda Reyes.

BIBLIOGRAFÍA

Blanco, Lidia. Leer con placer en la primera infancia: abrir un libro… abrir el mundo. Buenos Aires: Novedades educativas, 2008 (0 a 5,  La educación en los primeros años)

Bonnafé, Marie. Los libros, eso es bueno para los bebés. México : Océano, 2008 (Ágora)

Itkin, Silvia Nora. Niños cuentos y palabras: experiencias de lectura y escritura en la educación infantil / compilado por Silvia Nora Itkin. Buenos Aires: Novedades educativas, 2009

Lenguajes y ambientes de lectura: derechos y orientaciones culturales para la primera infancia. Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Ministerio de Cultura, Fundación Carbajal, 2014. Disponible en: http://www.icbf.gov.co/portal/page/portal/ContenidoPrimeraInfanciaICBF/Documentaci%C3%B3n/Documentos-2014/Junio/AMBIENTES.PDF

López, María Emilia. Artepalabra. Voces poéticas de la infancia /compilado por María Emilia López. Buenos Aires: Lugar (Relecturas)

Reyes, Yolanda. La casa imaginaria: lectura y literatura en la primera infancia. Bogotá : Norma, 2007 (Catalejo).

Sánchez, María Julieta. Lecturas para inventar y disfrutar: proyectos y actividades de mediación literaria. Buenos Aires: Novedades educativas, 2013 (0 a 5,  La educación en los primeros años)

VV.AA. Literatura infantil: una invitación al mundo de la fantasía. Buenos Aires : Novedades educativas, 1999 (0 a 5,  La educación en los primeros años)

Seminario de literatura juvenil de autores argentinos “Narrativa juvenil: un desafío para el mediador”, a cargo de Lidia Blanco – FFyL – UBA

Comparto la información sobre el seminario que dará la profesora Lidia Blanco en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA en el marco de la Maestría en Análisis del Discurso:

 

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS

MAESTRÍA EN ANÁLISIS DEL DISCURSO

Año 2015

 

SEMINARIO DE LITERATURA JUVENIL DE AUTORES ARGENTINOS

“Narrativa juvenil: un desafío para el mediador”

CARGA HORARIA: 32 horas

CUATRIMESTRE: Primer Cuatrimestre 2015

HORARIO:   Sábados 13 a 17 horas

FECHA DE INICIO:    9 DE MAYO

AULA: 12 5to. Piso.

Docente a cargo del Seminario: Prof. Lidia Blanco  

Información e inscripción

Sede Puan: 4432-0606 Interno 189   Maestría de Análisis del Discurso

Cronograma de las clases

9/5    16/5   23/5  30/5 

 1/6    8/6    15/6   23/6

Destinatarios:

DOCENTES, BIBLIOTECARIOS,  ESCRITORES, ILUSTRADORES, PROFESIONALES VINCULADOS CON LA FORMACIÓN LECTORA DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES.

I- Introducción a los fundamentos teóricos del seminario

Los procesos de cambio gestados en la 2da. Mitad del Siglo XX en el campo de las ciencias sociales, el arte, y las investigaciones científicas, se reflejaron en el ámbito académico y en las diferentes representaciones del sujeto social y su lugar en el mundo. La 2da. Guerra Mundial había derrumbado certezas en supuestos cambios económicos y políticos que beneficiarían la calidad de vida de la sociedad humana. Por el contrario, el sistema capitalista entró en crisis, aumentó la desocupación, las guerras continuaron, y el hambre y la miseria se convirtieron en noticias cotidianas en los medios masivos de comunicación.

La apropiación de las nuevas ideas sobre el sujeto social tomó fuerza y afianzó el surgimiento de movimientos sociales y colectivos que consideraron la Convención de Derechos Humanos, como eje para una transformación y la construcción de un mundo mejor, con garantías de justicia y equidad para todos los habitantes del planeta. El Siglo XXI despuntó con reclamos de los sectores más desfavorecidos, y se conformó el Foro Mundial Social que tomó iniciativas contra la globalización económica.

El campo cultural se vio tensionado por visiones contrapuestas acerca de la representación simbólica del mundo, las creencias religiosas, las formas de gobierno que debían sustentarse. La literatura infantil y juvenil formó parte de estas discusiones ideológicas y políticas, de modo que se fueron conformando diferentes colectivos intelectuales, integrados por escritores, ilustradores, especialistas en el tema y docentes de todos los niveles educativos.

En Argentina las transformaciones tuvieron una fuerte interrupción durante la dictadura militar (1976-1983) y es la democracia la que abre la puerta con amplitud al debate, y a la creatividad de los autores que sintieron libres sus ideas y su estética para formular nuevas propuestas en el campo LIJ.

En aquel tiempo histórico se había prohibido la lectura de muchos autores en las escuelas públicas y privadas. La literatura infantil fue observada como arma peligrosa de difusión de ideas opuestas al ideario del gobierno de la dictadura. Entre los autores prohibidos figuraron Laura Devetach, Horacio Quiroga, Elsa Bornemann y María Elena Walsh.

El retorno de la democracia en 1983 permitió la reactivación de la producción de obras, se abrieron nuevas editoriales que las publicaron, y comenzó un importante proceso de construcción de discursos en el libro para niños con modalidades que reflejaban los cambios que ya  habían ocurrido en otras regiones del mundo. También es posible observar formas absolutamente propias, nacionales, que en algunos casos retoman raíces históricas, tradiciones y personajes de la cuentística popular, y en otros recrean formas del discurso literario adulto presentes en autores nacionales y latinoamericanos.

Como parte de este proceso de construcción del discurso de la LIJ, comenzaron  a producirse diferentes ensayos sobre la cuestión “literatura para la infancia”, que van mostrando un acompañamiento teórico a las nuevas líneas de creación en el discurso.

Los aportes de la autora Graciela Montes resultan en este sentido irrenunciables para acceder a la comprensión de la construcción del campo de la LIJ argentina. Su  abundante producción de obras de ficción es tan cautivante como sus ensayos sobre la literatura y su lugar en el mundo de la infancia.

En una de sus conferencias sobre el tema, nos aporta estas reflexiones acerca de las nuevas tendencias en el discurso que se afirmaron con la democracia en un grupo de autores al que ella pertenece:

En general veníamos de la literatura, es decir que éramos lectores, y, cuando escribíamos, teníamos ilusiones de literatura y no de escuela. Hacíamos entrar en el imaginario otro tipo de historias. Nos negábamos a las moralejas. Nos gustaba urticar. No éramos solemnes. Recurríamos al humor. Y usábamos otro tipo de lenguaje. Un lenguaje cercano, menos neutro y más propio, más vital. Como éramos lectores de literatura, solía haber intertextos, un cierto diálogo con la literatura argentina y mundial que nos precedía; ese vínculo con la literatura adulta resultaba bastante novedoso. (Montes: 68)

Otra autora que abre ventanas en la tarea del investigador es Laura Devetach, infatigable inventora de mundos imaginarios, y pensadora severa en el campo de la lectura y su función en la construcción de identidades. Analiza la literatura contextualizándola en el mundo globalizado, como un producto cultural dependiente de ese contexto, pero con marcas propias que la identifican con una historia singular:

La globalización es un hecho, no nos da la posibilidad de aceptarla o no. Por eso, trabajar a sabiendas con las incertidumbres, esgrimir las dudas, es pensar de una manera diferente, abrir espacios. Es indispensable ser conscientes de  que la cultura tiene redes que nos abarcan a todos, aún a los se desea expulsar; que mal o bien pertenecemos a un marco común, al pueblo argentino, al idioma castellano. Y que todos compartimos semejanzas y diferencias con otros países latinoamericanos. (Devetach: 122)

María Teresa Andruetto puso en movimiento con el título de su libro “Hacia una literatura sin adjetivos”, conceptos que hoy recorren espacios dentro del campo de la educación y de la investigación académica.

La primera certidumbre de un escritor es aprender a leer la vida de los otros, ser quien mira y también quien otorga sentido a lo que ve. Quien escribe es un testigo que mira desde un determinado punto de vista y que deja que ese sitio, ese lugar del mundo del que proviene, impregne su modo de mirar. Parafraseando a Alejandra Pizarnik, podríamos decir que una mirada desde la alcantarilla puede ser también una visión del mundo. Puede serlo tanto como una mirada desde el centro del camino. El secreto no está allí, el secreto está en la intensidad, está en mirar hasta pulverizarse los ojos. (Andruetto: 47)

La tarea fundamental del investigador es ingresar como observador crítico a diversos núcleos problemáticos en el discurso de la LIJ argentina. Uno  de ellos, tal vez el más importante, es el conocimiento de las reglas que establece el mercado editorial contemporáneo. Dichas reglas no siempre respetan la calidad de la obra de literatura, como punto de partida para editarla. En muchos casos se subestima al receptor o no se toma en cuenta la responsabilidad adulta en la educación literaria de niños y  jóvenes.

Otro núcleo problemático se refiere a la representación de infancia y de adolescencia que circula en el campo de la LIJ argentina. La cuestión de la infancia tiene su historia singular dentro del campo de la literatura para niños. Especialistas, autores, ilustradores, se han ocupado de abordar un tema que pertenece  al campo psicológico, filosófico, antropológico y también al terreno político y en algunos casos al religioso. De esta manera se configuraron posicionamientos en muchos casos enfrentados acerca de los rasgos propios de la infancia en los procesos de apropiación de la literatura, que debían ser tenidos en cuenta a la hora de producir un libro de literatura.

Un tercer núcleo problemático que se tomará como objeto de estudio, es el canon teórico-literario establecido en el campo  de la LIJ nacional. Junto a los  arquetipos esclerosados, nacen los nuevos discursos y las rupturas que se concretan en determinadas obras. Las rupturas marcan un avance en el desarrollo del género que busca independizarse de las presiones socio-culturales en las que se produce determinada escritura

La investigación que incluye contenidos provenientes de diferentes disciplinas es sin duda el camino para poner en evidencia el muro de censuras que no se ve y que ya no está expresado en documentos o decretos referidos a la creación específicamente. Los prejuicios, la ideología del terrorismo de estado, deben ser tomados en cuenta en el análisis de lo que sucede con los autores, los editores,  los docentes, los niños y los jóvenes en el presente. La subjetividad de los emisores y los receptores  continúa atravesada por la historia.  En la producción de libros en la actualidad, intensa y en apariencia sin censura, que ocurre con la llegada de la democracia, están ausentes muchas situaciones de la vida cotidiana de los argentinos y también de la historia.

La literatura juvenil

En el presente seminario se abordará la lectura y la reflexión de novelas juveniles, es decir, obras literarias con destinatario adolescente. Entendemos por adolescente al ser humano que va en proceso de crecimiento y de conformación de una identidad. Ese proceso se inicia generalmente alrededor de los diez años, y a ese período lo llamamos preadolescencia. Ese proceso continúa su desarrollo hasta alcanzar lo que consideramos adolescencia propiamente dicha que puede alcanzar los dieciséis o dieciocho años. Sin embargo la denominación “literatura juvenil”, no especifica con exactitud cuándo termina la adolescencia, justamente porque esta novelística comprende en muchos casos a un público adulto que se encuentra cómodo en este nivel lector.

La escuela media nos ofrece al adolescente en plenitud, con todos sus conflictos de identidad, sus dudas sobre la sexualidad, la propia y la ajena, y su tremenda curiosidad para comprender qué cosa sucede en el mundo contemporáneo. Le interesan los problemas referidos a la intimidad de la vida familiar, pero también aquellos problemas que afectan a una sociedad en su aspecto cultural, económico y social.

Las obras elegidas para este seminario intentan ofrecer una fotografía de las tendencias que actualmente se presentan en la Literatura Juvenil argentina. Se planteará pues en nuestro seminario diversos interrogantes: ¿Cómo verificar la verdadera calidad de una obra literaria? ¿Estarán los lectores de obras de literatura juvenil en condiciones de emitir juicios críticos acerca del valor artístico de un texto? ¿Cuál es el rol del selector de textos? ¿Cuál es el rol del escritor? ¿Cuáles son las decisiones que le caben al adolescente? Para abordar la respuesta a estos interrogantes desarrollaremos actividades de lectura de textos teóricos y de textos de literatura con destinatario juvenil de reciente edición. El objetivo de nuestros encuentros será  establecer algunas pautas de reflexión para aproximarnos a obtener algunas conclusiones.MONTES, Graciela. (2003)”Literatura infantil. Creación, censura y resistencia.”

Buenos Aires: Editorial Sudamericana.

DEVETACH, Laura. (2003)”La construcción del camino lector”. Artículo en “Escuelas que hacen Escuela II .”Organización de Estados Iberoamericanos. Argentina.2003.

ANDRUETTO, María Teresa. (2009) “Hacia una literatura sin adjetivos”. Córdoba, Argentina: Comunicarte. Página 47.

II- Objetivos

  1. Propiciar la lectura de diferentes obras teóricas relacionadas con la LIJ, su historia, sus tensiones y sus tendencias actuales en Argentina.
  1. Iniciar a los participantes en el conocimiento de obras de literatura argentina para jóvenes producidas en diferentes contextos históricos para su análisis y evaluación crítica.
  1. Estimular la creación de un espacio de investigación para los especialistas dedicados a la LIJ y que actualmente se desempeñan en diversas instituciones educativas del país.

III-  Contenidos

A- Introducción al estudio de la literatura para niños y jóvenes. Investigaciones de Marc Soriano. Propuestas de análisis del texto literario desde el punto de vista de Gemma Lluch. La autonomía del escritor y las tensiones en el campo editorial. Aportes de Graciela Montes y de María Teresa Andruetto a la reflexión sobre estas cuestiones.

¿A qué llamamos adolescencia? Lectura y reflexión de la obra “La adolescencia normal” de Arminda Aberastury y Mauricio Knobel. Los ideales de los adolescentes. La rebelión ante el mundo adulto. El contexto y sus marcas en la subjetividad.

B- Propuestas narrativas de autores nacionales.

Liliana Bodoc. Noticia biográfica. Obras publicadas para niños, adolescentes y adultos. La exploración de la Otredad en dos novelas de la autora. Tendencias poéticas en el discurso narrativo de la autora.

*El espejo africano” (2008).Buenos Aires: SM. .

*El perro del peregrino” (2013).  Buenos Aires: Alfaguara. Serie Roja.

Lydia Carreras de Sosa.  Noticia biográfica. Problemas éticos en el ámbito social público y privado en su producción para adolescentes. La ruptura con formas habituales de la novelística joven.

*El juramento de los Centenera”. (2009) Buenos Aires: Edelvives.

*Si alguien te espera”. (2011) Buenos Aires: Macmillan. 2011

Laura Escudero. Noticia biográfica. Situaciones humanas de enfrentamiento de los débiles con los poderosos. La organización y la solidaridad en los objetivos de los personajes adolescentes. Exploración de la crueldad y el despotismo como aspectos de la identidad humana del Poder.

*El rastro de la serpiente”. (2011) Buenos Aires. SM. Premio Barco de Vapor. SM.

“Encuentro con Flo”. (2005) Buenos Aires: SM.

Eduardo Dayan. Noticia biográfica. Obras del autor relativas al amor adolescente y su manera particular de manifestarse. Exploración del despertar sexual en diferentes contextos. Tensiones del adolescente con el mundo adulto y la sociedad en la que debe desarrollar su identidad.

*Palomas son tus ojos”. (2002). Bogotá. Colombia. Grupo Norma. Premio Norma Fundalectura 2002.

*¿Y si pasa noviembre sin tus ojos?” (2006) Quito. Ecuador: Ediciones  Libresa.

Inés Garland. Noticia biográfica. Tensiones sociales en la década del 70´. El mundo de la marginalidad y la pobreza expresado en jóvenes que defienden valores humanos y se potencian en la construcción de otra sociedad. El amor entre protagonistas que habitan diferentes lugares económicos y sociales. La dictadura y sus víctimas. Memoria, verdad y justicia.

*Piedra, papel o tijera”  (2009) Buenos Aires: Alfaguara.

Carlos Marianidis. Noticia biográfica. La adolescencia en tiempos de la dictadura militar. Espacios familiares tensionados por el clima de opresión y amenaza. El mundo en la mirada de un adolescente que debe descifrar enigmas de su realidad inmediata. Recorrida por las formas de censura a las expresiones artísticas en diferentes momentos de la historia narrada.

*Prohibido soñar”. (2012) Buenos Aires: Grupo Macmillan.

*Corazón de Colibrí”. Bogotá. Colombia: Libros & Libros S.A.

IV- Bibliografía

ARENDT, Hannah. La condición humana. Buenos Aires. Paidós.  Estado y Sociedad.  2004.

BENJAMIN, Walter: Escritos.  La literatura infantil, los niños y los jóvenes, Buenos Aires Ediciones Nueva Visión, 1989.

BAJTÍN, M. M., Estética de la creación verbal, México, Siglo XXI Editores, 1997, séptima edición en español.

BRUNER, Jerome: La fábrica de historias, Derecho, Literatura, Vida. México, Fondo de Cultura Económica, 2003.

BRUNER, Jerome: Realidad mental y mundos posibles.  Barcelona. Gedisa.1998.

CAMPBELL Joseph: El héroe de las 1.000 caras, Psicoanálisis del mito. México, Fondo de Cultura Económica, 1980.

CARLI, Sandra. La memoria de la infancia. Estudios sobre historia, cultura y sociedad. Paidós.2011

COLASANTI, Marina: Fragatas para tierras lejanas.  Conferencias sobre literatura. Traducción de Elkin Obregón, Bogotá, Ed. Norma, Catalejo, 2005.

COLOMER, Teresa: La formación del lector literario.  Barcelona, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1998.

CHARTIER, Roger: Cultura escrita, literatura e historia. Fondo de Cultura Económica. 1999.

 CHARTIER, Roger: El mundo como representaciónHistoria cultural: entre práctica y representación. Barcelona, España, Gedisa, 1999.

DOLTO, Françoise: La causa de los adolescentes, el verdadero lenguaje para dialogar con los jóvenes. Traducción de R.M. Bassols. Barcelona, España, Seix-Barral, 1990.

ECO, Umberto: Entre mentira e ironía, Barcelona, Lumen, 1998.

ECO, Umberto: Lector in fabula. Barcelona, Lumen, 1982.

ECO, Umberto: Seis paseos por los bosques narrativos, Barcelona, Lumen, 1996.

HELD, Jacqueline, Los niños y la Literatura fantástica, Buenos Aires, Paidós, 1985.

JOLIBERT J./ GLOTON, R:  El poder de leer. Gedisa. Barcelona.1978.

JOLIBERT, Josette: El poder de leer, Grupo GFEN, Barcelona, GEDISA, 1982.

LEWKOWICZ, Ignacio. Pensar sin estado. La subjetividad en la era de la fluidez. Paidós. Barcelona/México/Buenos Aires.

LLUCH, Gemma: Cómo analizamos relatos infantiles y juveniles, Bogotá, Ed. Norma, Catalejo, 2005.

MACHADO, Ana María: Clásicos, niños y jóvenes. Premio Cecilia Meireles. Traducción de Santiago Ochoa, Bogotá, Ed. Norma, Catalejo, 2005.

MACHADO, Ana María. Buenas y malas palabras. Buenos Aires Editorial Sudamericana.1998.

MONTES, Graciela/MACHADO, Ana María. Literatura Infantil. Creación, Censura y Resistencia. Buenos Aires.  Editorial Sudamericana. 2003.

MONTES, Graciela, La frontera indómita.  En torno a la construcción y defensa del espacio poético. México, Fondo de Cultura Económica, Espacios para la Lectura, 1999.

ONG, Walter:   Oralidad y escritura.  Tecnologías de la palabra. , México, fondo de Cultura Económica, 2000.

SORIANO, Marc: La Literatura para niños y jóvenes, Guía de exploración de sus grandes temas. Trad. y notas de Graciela Montes. Buenos Aires, Ediciones Colihue, 1995.

PETIT, Michèle: Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura, Traducción de Rafael Segovia y Diana Luz Sánchez.  México, Fondo de Cultura Económica, 1999.

SARLO, Beatriz. Escenas de la vida posmoderna. Buenos Aires Anagrama.1997.Ensayo.

Espacio LIJ – La Nube

Compartimos en este espacio los lineamientos principales de Espacio LIJ, un proyecto de investigación y producción de crítica literaria de obras infantiles y juveniles que estamos desarrollando en La Nube bajo la coordinación de la profesora Lidia Blanco  y la consultoría del señor Pablo Medina.

ESPACIO DE INVESTIGACIÓN Y PRODUCCIÓN DE CRÍTICA LITERARIA DE OBRAS INFANTILES Y JUVENILES

Coordinación general

Profesora Lidia Blanco

Consultor general y asesor bibliográfico

Señor Pablo Medina

Integrantes del equipo de investigación y crítica literaria:

Profesoras María Jesús Bóveda; Julia Cittá; Silvia Delucchi; Viviana Keegan; Alejandra Moglia; Alma Rodríguez; Laura Slutsky; Lorraine Sly.

Lugar de encuentro

Organización La Nube

Jorge Newbery 3537   CABA

4552.4080

Enunciado de principios ideológicos, políticos y culturales.

1- Acuerdo y defensa de los proyectos políticos y culturales de países que encabezan el proceso de liberación y transformación de América Latina: Argentina, Cuba, Venezuela, Brasil, Uruguay, Ecuador y Bolivia.

2- Adhesión a las Convenciones de Derechos Humanos, Derechos de la Infancia y Derechos de la Mujer.

3- Reconocimiento de las luchas de los pueblos originarios por la reconquista de sus derechos ciudadanos avasallados por los conquistadores.

4- Valoración y difusión de aquellos  textos literarios que favorezcan las culturas identitarias del continente.

 

Propuesta de trabajo

Objetivos

1- Fortalecer la institución La Nube como espacio de lectura y de investigación para docentes, bibliotecarios, especialistas  e investigadores en LIJ.

2- Promover la producción y publicación de artículos y ensayos referidos a obras literarias para niños y jóvenes que amplíen la visión de la historia y de las luchas de los pueblos latinoamericanos.

3- Promover el intercambio solidario de experiencias y saberes vinculados con la circulación de literatura en escuelas, bibliotecas, organizaciones barriales, centros de salud, centros de detención carcelaria y espacios académicos.

 

Metodología

Reuniones periódicas para los siguientes fines:

Conversar y analizar las posibles temáticas de investigación, la selección del corpus literario y la bibliografía teórica de consulta.

Presentación y lectura de las producciones obtenidas durante el proceso de investigación.

Consultas programadas con las coordinadoras y/o el asesor bibliográfico.

Divulgación de las investigaciones publicadas a través de la Organización La Nube.

Seminario “Travesías de héroes y heroínas en obras literarias destinadas a la infancia y la adolescencia”, a cargo de Lidia Blanco

Comparto información sobre el próximo seminario de literatura para niños y jóvenes que dictará Lidia Blanco en La Nube:

Seminario

Travesías de héroes y heroínas en obras literarias destinadas a la infancia y la adolescencia

Este seminario propicia la exploración de obras de autores de diferentes orígenes que otorgan a la infancia un rol protagónico destacado. De modo que abordaremos obras literarias editadas en la 2da. Mitad del Siglo XX hasta la actualidad con un elemento en común: niños, niñas y adolescentes activos, capaces de planificar cambios en la  historia, por su propio valor, y con una intencionalidad ética evidenciada en sus decisiones.

Compartiremos obras literarias de los siguientes autores: Esteban Valentino; Mónica Hughes; María Cristina Ramos; Claudia Sánchez; María Teresa Andruetto; Nilma Lacerda; Paula Bombara; Sandra Comino; Inés Garland; Laura Escudero; Carlos Marianidis.

CUATRIMESTRE: Primer Cuatrimestre 2015

HORARIO: Jueves 18 a 21 horas.

FECHA DE INICIO:    9 de abril 2015

DOCENTE A CARGO DEL SEMINARIO: Prof. Lidia Blanco  

CRONOGRAMA DE LAS CLASES

MES DE ABRIL:    9/4  16/4  23/4  30/4

MES DE MAYO:    7/5  14/5  21/5  28/5

MES DE JUNIO:   4/6  11/6  18/6  25/6

Inscripción e informes:

Organización La Nube

Jorge Newbery 3537- 4552-4080

talleres.lanube@gmail.com

Taller literario “De poetas y de locos…”, a cargo de Lidia Blanco

Comparto la información del taller literario que coordinará Lidia Blanco en La Nube:

“De poetas y de locos…”

Taller literario 

Un tiempo y un espacio de creación destinado a leer, escribir, jugar con las palabras, inventar mundos de ficción liberar la imaginación.
No se requiere experiencia anterior.
¡Todos a leer y a escribir!
 
CoordinaciónProfesora Lidia Blanco
 
Martes, de 18 a 20: 30 horas.
Inicio: 3 de marzo
Informes e inscripción:
Asociación La Nube – Infancia y Cultura
4552-4080
talleres.lanube@gmail.com

 

Ponencia “La literatura juvenil: un desafío para el mediador”, por Lidia Blanco

La ponencia titulada “La literatura juvenil: un desafío para el mediador” fue leída por su autora, la Prof. Lidia Blanco, el 27 de noviembre de 2014 en el marco del IV Simposio de Literatura Infantil y Juvenil en el Mercosur que se realizó en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.


La literatura juvenil: un desafío para el mediador

Lidia Blanco

 

La edad de los ideales

Un ideal nos une a todos los seres humanos, sin excepción: ser felices. Y la felicidad está asociada, aunque no se exprese siempre con las palabras académicamente exactas, con el derecho a una vida digna, a una mesa tendida, una familia que tome nuestras manos con ternura, amigos que nos escuchen, una historia de amor que nos abrigue. Y estos deseos tienen la voz más alta en los años juveniles, en ese tránsito de la infancia hacia otro universo de sensaciones y latidos. Adolescencia. Tantas veces mencionada como etapa de conflictos, de angustias existenciales, de brusquedades y silencios. No existe la adolescencia. Existen los adolescentes, todos diferentes, unos protegidos, otros en miserables condiciones de supervivencia, a veces, condenados a una no-existencia. Los que integramos el sector salvado de la sociedad, los adultos que hemos podido organizar una vida de  trabajo, de bienestar, de calidez, los miramos a veces con piedad, otras con miedo. Y esas diversas emociones que embargan al mundo adulto cuando mira a los jóvenes vulnerados, emerge en obras de arte de diferente estilo, como protesta para que algo cambie, para que los ideales sean un derecho para todos, no para unos elegidos.

El Siglo XXI ha sido brutalmente invadido por los medios masivos de comunicación, que aparecen como logros tecnológicos, y resultan en muchos casos prisión para los usuarios, que se convierten en presos de las noticias, de la violencia, y de la negación de lo que en verdad ocurre en la sociedad contemporánea. ¿Podemos interrumpir esos discursos? Sí, podemos. La literatura puede abrir una ventana, posibilitar la reflexión, crear zonas de esperanza y de confianza en resolver lo que duele y aflige a los más postergados. En la lectura de obras de ficción el lector puede visitar otros territorios, conversar con seres desconocidos que le propongan una tarea impensada: envidiar el amor que une a dos que habitan en esas páginas. Se llama proceso de identificación, y cuando ese milagro se produce, cuando hay un ingreso vital a un texto, las vivencias de esos Otros se convierten en referentes de otros sistemas de vida, otras formas de amar y de recorrer un camino. Esa ha sido y seguirá siendo la función de la literatura, y en el tema que nos reúne, es bueno seleccionar textos que pongan luz donde hay oscuridad. Luz para pensar en otra vida diferente.

Libros, libros, libros…para pensar la vida.

Vamos a recorrer algunas novelas que tienen como destinatarios a los jóvenes. Vamos a mirarlos por dentro para encontrar el perfil de algún adolescente que va y va sin un rumbo, sin un objetivo. Va sin saber dónde.

“Paquelé”. Novela del autor cubano Julio Llanes, editada por Novelas del Eclipse bajo la dirección de María Teresa Andruetto. Ilustraciones de Xulian en el año 2006.

Novela histórica situada en los finales del Siglo XIX, desarrolla la  historia de Paquelé, sus sufrimientos y exclusiones como esclavo negro, su lucha por la libertad y la justicia, su hondo amor por su tierra, por su lugar, por su etnia, por su identidad.

El narrador/autor omnisciente, nos abre la puerta de Sancti Spíritus. Es el que nos conduce a través de la historia del  protagonista y sus tiempos de infancia, de adolescencia, y el comienzo de su juventud. Recorremos su estancia en el campo, junto a María Teresa, su madrina, a quien llama en algunas ocasiones “mamá” y al Taita Ambrosio que ocupa el lugar de un abuelo. Separado de sus padres por un capricho de la señorita de la casona, llegó al ingenio de Don Gonzalo apenas siendo un bebé. Tiene además un amigo, Lorencito, posesión del dueño de una azucarería.

Cada capítulo abre a los ojos del lector detalles oscuros y crueles de la esclavitud, y las descripciones suavizadas por un lenguaje hondamente poetizado, no disimulan la denuncia contra el amo esclavizador.

El Taita Ambrosio tiene recuerdos de África, de ese otro mundo en el que pudo ser feliz. Ya es un hombre viejo, agobiado por una vida dura, lejos de su tierra natal, arrancado de su cultura, de sus afectos infantiles. Su perfil oficia de síntesis de la historia de la mayoría de los hombres robados de su tierra y convertidos en objetos de posesión de un amo. Conoce historias que revelan la dolorosa forma en que fueron tratados los esclavos. Es la memoria del maltrato, de la injusticia, de la barbarie.

Un capítulo entero está destinado a presentar a seres imaginarios, duendes, dotados de poderes sobrenaturales: ibeyes, güijes. De esta manera el lector ingresa en el mundo de las creencias religiosas, en las que los dioses, como en la cultura griega, están humanizados y pueden tomar decisiones sobre lo que ocurre con la vida en la realidad.. En el relato del anciano Ambrosio, aparece la figura del diablo. La leyenda cuenta que los ibeyes le ganaron en una pelea al diablo y a la muerte, y liberaron Cuba de su amenaza.

Piedra, papel o tijera (2009) Novela juvenil de la autora argentina Inés Garland, editada por Alfaguara. Obtuvo el premio Deutscher Jugendliteraturpreis 2014.La historia explora los vínculos adolescentes en los tiempos de la dictadura militar en Argentina. La narradora es Alma, quien conduce el relato que llega al lector como una  evocación de su pasado infantil y adolescente. Los hechos que se evocan parten desde su presente que tiene una fecha marcada: octubre del 2007.

Alma pertenece a una clase media urbana, asiste a un colegio privado religioso, su familia tiene una situación económica cómoda, con un alto nivel de consumo y de posibilidades de viajes, como el que realizan a Miami sus padres. La isla es para ellos un lugar de fin de semana. Marito y Carmen, en cambio, viven en ese lugar del Tigre con su abuela Ángela, un hermanito pequeño, Lucio, y dos tíos, Tordo y Chico. Gente de vivir complicado, habitan un rancho que se inunda cuando sube el río, el dinero siempre es escaso.

La separación entre los tres amigos se inicia con la partida de Marito que decide ir a Santiago, donde viven dos de sus tíos. Este parece ser el comienzo de su militancia política.

Sucede el golpe militar de 1976. Se producen cambios significativos en la vida de todos los protagonistas de la novela.

El reencuentro entre Marito y Alma en ese momento de la  historia tiene ya el sabor de quienes han crecido, y el amor ocultado en sus juegos infantiles, ocupa ahora un lugar manifiesto y pleno. Los une un sentimiento profundo, los separa el lugar de pertenencia social de cada uno, y algo más: la militancia de Marito, y sus ideas políticas, su conocimiento de la realidad y su compromiso con un cambio en la sociedad. Esa militancia lo convertirá en un desaparecido entre tantos otros. Alma no tiene los conocimientos que le permitan comprender lo que ha sucedido. Lo sabrá mucho tiempo después.

EL Epílogo brinda datos sobre lo que fue sucediendo como efecto de la dictadura. El lector ya sabe que Carmen también es desaparecida y ha tenido un niño en prisión que luego fue robado: Ariel. Su recuperación muestra a la protagonista Alma convertida en una mujer adulta que ha podido comprender su propia historia y la del joven a quien amó, Marito. Ariel, el nieto recuperado, hijo de Carmen, es un símbolo de que la justicia es posible a pesar de los sufrimientos padecidos.

 “El juramento de los Centenera”, novela de la autora Lydia Carreras de Sosa, ganadora del VII Premio Alandar de Narrativa Juvenil en Setiembre de 2007 y publicada en Argentina por Editorial Edelvives en el año 2009

La tapa de la novela nos ubica en una época, principios del siglo XX, barco de inmigrantes, muchachos con bultos, vestimenta que sugiere ese acontecimiento de la historia: la inmigración. No son los personajes que poblarán la narración, pero no cabe duda de que  tras ellos hay un barco de aquellos que trajeron a la Argentina hombres y mujeres del continente europeo. Y así llegaron a la historia los hermanos Centenera, que conoceremos en la novela.

Otro detalle del paratexto, es la explicitación de que vamos a conocer una historia cierta, que los hechos narrados ocurrieron en verdad, pero que se han modificado nombres y lugares, para proteger la identidad de aquellos involucrados en un hecho delictivo: el secuestro de una niña discapacitada.

La historia se presenta en capítulos que en el comienzo no siguen un orden temporal, y que van armando en fragmentos la historia desde su origen, en España, año 1905, hasta el momento en que comienza la investigación de la desaparición de la niña. Cinco hermanos han partido en un barco que será el origen de una  tragedia familiar: Francisco, Josep, María y los mellizos Salvador y Domingo. Cuando el barco está por llegar a Buenos Aires, la niña desaparece en circunstancias oscuras. Una hermana, Lupe, queda en España y desde allí envía cartas cuyas respuestas de su hermano Francisco, ocultan lo ocurrido. La culpa parece ser la causa de un juramento al que los obliga el hermano mayor: nunca más tratar el tema, vivir como si no hubiera ocurrido nada. Este silencio es quebrado por Josep, y desde ese momento el relato es intenso y el narrador nos ubica junto a él para ir hacia el conocimiento del hecho negado.

Adolescentes que parten de su país natal, en condición de inmigrantes, huérfanos, y sin demasiadas certezas acerca de cómo será su vida en Argentina. Desde esta perspectiva, el comienzo insinúa los rasgos propios de una novela de  iniciación, de pasaje de la adolescencia a la adultez. La desaparición de María en el torbellino de una fiesta a bordo, nos cambia a otro género: el policial. Hay un delito, un secuestro, o tal vez un asesinato, lo cierto es que el texto lleva necesariamente a una situación de intriga, de un acontecimiento cuyo curso se irá recorriendo en la historia, hasta llegar a la verdad. La investigación a cargo del Juez Modesto Valero, fortalece justamente la modalidad del género policial: un delito, la investigación, los interrogatorios a los sospechosos.

La novela logra plasmar un relato policial, sin descuidar en ningún momento la exploración del mundo interno de los personajes protagonistas, sus miedos, sus miserias, sus sueños y sus fortalezas. El tema de la búsqueda de la verdad como única salida válida en la existencia humana, se afirma en todos los gestos de quienes apuestan a la investigación. El abrazo de los hermanos Centenera solamente es posible cuando han llegado después de un largo y doloroso camino, a saber lo que ocurrió con su hermana.

El rastro de la serpiente”, de la autora argentina Laura Escudero. Premio El Barco de Vapor 2010. Serie Roja.

Historia organizada en nueve capítulos que conducen al lector a través de un tiempo y un espacio ficcionales, pero con detalles que sugieren las formas de esclavitud y de explotación a la que han sido sometidos los pueblos originarios de la zona andina. En  este caso puntual se trata de la historia del pueblo de los labradores de Maíz que vivían en la Montaña de los Pájaros. Presionados por la falta de agua, por una gran sequía, cambian sus hábitos y se dedican a cazar serpientes por el valor de sus pieles. Así obtienen unas escasas monedas con las que comprar su alimento. Se convierten entonces en los Cazadores de Serpientes.

El texto se organiza en dos series de acontecimientos que se desarrollan en forma paralela hasta el momento en que se entrecruzan en el camino hacia el desenlace. Una historia narra la captura y la esclavitud a la que son sometidos hombres y mujeres del pueblo, atrapados como esclavos por hombres blancos para trabajar como hacheros. Y la  historia paralela es la de los niños, sus hijos,  que salen a buscar a sus padres liderados por uno de ellos, Yacu, y bajo el amparo de un ser extraño, mitad hombre, mitad pájaro, Vilca, su guía espiritual dotado de poderes sobrenaturales.

Los capítulos alternan en una y otra historia de manera de mostrar al lector lo que ocurre con los adultos en las barracas y el recorrido de los niños en su aventura de encontrarlos. El trayecto narrativo que incluye a los niños se desarrolla a la manera de los relatos tradicionales, con un héroe, Yacu, que aún no tiene doce años, y un ser sobrenatural que actúa como ayudante del héroe, el viejo Vilca. La desaparición de todos los adultos del pueblo, lo movilizaron a tomar decisiones, la primera es buscar ayuda en Vilca, el que se había negado a buscar serpientes. Así comienza la aventura del héroe.

El padre de Yacu, Iquín y su mujer Yulca, encabezan un movimiento por la liberación de los pueblos esclavizados por el hombre blanco. Uno de ellos, el capataz, denominado “la Serpiente”, representa el enemigo, el que debe ser derrotado para que finalmente se ordenen los acontecimientos a favor de los cautivos. Si bien el relato mantiene su línea de estructura tradicional, la rebelión organizada nos coloca ante un hecho que evoca y dignifica las históricas revoluciones que encabezaron los pueblos andinos para liberarse de la opresión y la brutalidad de sus amos, en diferentes momentos de la historia de Latinoamérica.

La novela es en una alegoría de la lucha humana hacia su destino. Como en las grandes historias heroicas, también acá nos encontramos con el camino de seres humanos que deben defenderse de su cautiverio y conquistar sus sueños a un precio muy alto. Un aspecto debe señalarse: los hombres “claros”, o sea el hombre blanco, el símbolo durante muchos siglos de la civilización, es representado en esta historia como el Mal, la crueldad, y la violencia extrema. Los hombres oscuros, del color de la tierra, son en cambio los que tejen su vida junto a su familia, con amor a sus hijos, y que demuestran un valor especial para organizarse y la fuerza para que los castigados por la maldad de los poderosos, disfruten definitivamente de los bienes que merecen.

Reflexiones finales

Las novelas mencionadas son clara expresión de una literatura juvenil que aporta pensamiento y  acción orientados a indagar el acontecer político y social, para que los lectores se interroguen sobre sus propias vivencias y las de sus pares. Está presente un mensaje latente en todos los textos recorridos: la fuerza de la voluntad humana para transformar la realidad.

Otras novelas merecen mencionarse, también siguen este rumbo: Perros de nadie (Esteban Valentino .2008, Buenos Aires: Ediciones SM); No comas renacuajos (Francisco Montaña Ibáñez. 2008. Colombia: Babel Libros); Mientras duermen las piedras (María Cristina Ramos.2009. Buenos Aires: Ediciones Edelvives); “Barro de Medellín (Alfredo Gómez Cerdá.2010. Buenos Aires: Ediciones Edelvives); Los niños numerados (Juan Farias.1996. Salamanca. España: Lóguez Ediciones); El libro de todas las cosas (Guus Kuijer, holandés. Primera Edición 2006.Amsterdan, Holanda: Ediciones Castillo. Edición 2011, Buenos Aires: Macmillan Publishers S.A.)

Los adolescentes necesitan nuestro compromiso, nuestra comprensión y nuestro acompañamiento en su desarrollo emocional y en la construcción de su representación de mundo. La lectura es uno de los posibles aliados en nuestra tarea cotidiana como profesionales y como seres humanos que estamos atentos y preocupados en la emergencia de una sociedad planetaria en conflicto. Apostemos al amor y la esperanza. Es el primer paso para apartar los miedos y la inercia. Pensar y actuar, es la posible verdad.      

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

BORDIEU, Pierre (2002) “Pensamiento y acción” .Buenos Aires: Libros del Zorzal.

CARRERAS DE SOSA, Lydia. (2009) “El juramento de los Centenera”. Buenos Aires: Edelvives.

ESCUDERO, Laura (2010) “El rastro de la serpiente”. Premio El Barco de Vapor 2010. Serie Roja.

GARLAND, Inés (2009) “Piedra, papel o tijera.” Buenos Aires: Alfaguara.

LLANES, Julio  (2006) “Paquelé” .Buenos Aires: Ediciones del Eclipse.


NOTA DE LA MEMORIA Y EL SOL: Nuestro agradecimiento a la Prof. Lidia Blanco por permitirnos publicar su ponencia en este blog. ◘AM.

Conferencia “¿Qué es la literatura infantil y juvenil?”, prof. Lidia Blanco

El 30 de julio pasado, en el marco de la Feria del Libro Infantil y Juvenil 2014, la profesora Lidia Blanco leyó su conferencia ¿Qué es la literatura infantil y juvenil? en Tecnópolis. En esa ocasión, la presentadora fue la bibliotecaria Libertad Margolles. (Ver foto AQUÍ).


¿QUÉ ES LA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL?

30 de Julio de 2014

Profesora Lidia Blanco

 

I. Ventanas

Hemos intentado muchas veces en la historia de la cultura y el pensamiento humanos, definir la literatura. Cada etapa le ha otorgado una significación especial, y habrá que partir de las más remotas iniciativas orales de los pueblos del mundo, para encontrar una posible respuesta. El mito, la leyenda, expresan esta potencia de creación de mundos imaginarios en los que transcurren los sueños humanos, los que se alzan para mostrar la luz, los que se hunden en el horror de la muerte y la destrucción. Ambas tendencias están presentes en el ser humano, y como una radiografía precisa, las obras literarias han mostrado estas dos tendencias.

Cada obra tiene su contexto en el momento en que se lanza a la búsqueda del lector, se produce una armonía entre el autor y el lector, una relación amorosa. ¿Y qué es lo que produce el milagro de ese vínculo erótico? El lenguaje, como creación artística, el universo cultural enraizado en el texto, el vuelo hacia un espacio en el que actúan seres inexistentes, pero que espejan en sus actos,  los actos que le gustaría llevar a cabo al lector. Todo lector se convierte en algún momento en el héroe del texto que está leyendo. Nace, padece, muere o resucita con él. Leer, es entonces como vivir otra vida, y cuanto más se lee, más inmortal se hace el hombre. Leer literatura es una forma de espantar la Muerte.

 

II. Literatura para niños y jóvenes. Su lugar en la cultura contemporánea.

Pero cuando el destinatario de una obra literaria es un niño o un adolescente, lo simple se vuelve muy complejo. En los debates en torno a la literatura para niños y jóvenes, los aspectos estéticos y lingüísticos se ven invadidos por la presencia de marcos teóricos e ideológicos provenientes de otros campos disciplinarios. Las reflexiones sobre la literatura infantil y juvenil suelen convertirse en espacios de debates ideológicos y políticos.

Pensar en una literatura que sin dejar de serlo, pueda tener cabida en la elección de los niños y los adolescentes, hacerlos lectores complacientes y felices, nos obliga a revisar atentamente las diferentes voces que integran la composición de lo que llamamos el campo específico de esta producción textual. Voces que llegan del ámbito de la psicología, la sociología, los organismos de Derechos Humanos y específicamente de la Convención de los Derechos de la Infancia. Voces provenientes de padres y docentes, de los funcionarios que se desempeñan dentro del sistema educativo, y de la sociedad en su conjunto, con sus ideas y creencias acerca de la infancia y la adolescencia. Es posible que en este concierto de discursos de tan diferente origen, se pierda la real significación de la literatura como expresión artística. Esto ha sucedido y sucede todavía…

Pero esto no debe desanimarnos, por el contrario, el debate es una sana convocatoria a pensar, a quebrar supersticiones y falsas creencias, y también a poner manos en el tema, a leer y a informarse para poder ejercer una acción efectiva en la construcción del canon, transitar desde el desconcierto hacia la toma de una posición, ingresar en el debate pero no con “opiniones” sino con “saberes”.

Propongo cuatro zonas de reflexión y de investigación,  “saberes” que deben jugar como referentes en la selección de obras y también como puntas de lanza en el trabajo de la educación literaria de niños y jóvenes:

  • La situación social de la infancia y la adolescencia en la sociedad del Siglo XXI.
  •  Modalidades de lectura de literatura en diferentes etapas del desarrollo humano.
  •  Centros de interés lector y cultura contemporánea.
  •  Función de la obra de arte en la construcción de la subjetividad de niños y jóvenes.
  •  La situación de la infancia y la adolescencia en la sociedad del Siglo XXI.

En nuestro caso, como profesionales de la educación, nos cabe revisar el imaginario social existente acerca de cómo son los lectores, quiénes son los niños y los adolescentes que dependen por entero de las decisiones del mundo adulto para acceder a la lectura de literatura e incorporar la literatura como parte de la construcción identitaria.

Aquí surge un problema semántico. ¿A qué infancia y a qué adolescencia estamos haciendo referencia? Los informes sobre infancias y adolescencias en el mundo actual, revelan cifras alarmantes acerca de los contextos de pobreza y de marginalidad que padecen miles de niños, niñas y jóvenes en el mundo contemporáneo. Pero esos datos no han modificado las concepciones abstractas sobre infancia y adolescencia que perduran como tendencia en los libros que se editan. Abundan entre los personajes que se han creado en la literatura infantil, los niños que no tienen grandes problemas económicos, por lo general, ninguno. Predomina un supuesto: los consumidores de obras literarias se encuentran en las capas medias, que naturalmente pueden sentir rechazo ante la visibilización de los problemas de la sociedad actual. La marginalidad, no tiene el mismo lugar de edición. La pobreza estremece, y tal vez el escritor, o la editorial, o el bibliotecario, se distancien de obras que muestran el cielo oscuro, el hambre, la miseria. Y este es un tema que debe movernos a reflexionar. La literatura no debe ser cómplice de la exclusión y la discriminación.

El desafío de este momento de la historia de la  humanidad, es trazar líneas de trabajo con obras literarias que armonicen lo estético con lo ético, es decir obras de Arte, verdaderas obras de arte, que permitan al lector ingresar a un hondo debate de ideas acerca de la responsabilidad que debemos asumir sobre nuestra vida, y sobre la vida de los Otros. La verdadera felicidad puede obtenerse en la medida que siempre esté presente el bien común y el bienestar de todos los seres humanos.

José Saramago a través de toda su obra ha sido explícito, ha tomado un lugar, y nos ha dejado un legado: una obra de arte al servicio de una humanidad más justa y más solidaria. El reconocimiento a su labor, expresado en el Premio Nobel obtenido en 1998, nos brinda confianza acerca del sentido de la lectura en el tiempo actual. Los Derechos Humanos están sobre la mesa de las discusiones, y naturalmente, están hablando desde un libro de literatura.

Una de sus creaciones tiene como destinatarios a los niños, y es un posible referente intensamente poético, del lugar de la infancia en el tiempo actual. Me refiero al libro “La flor más grande del mundo”, con ilustraciones de Joao Caetano.

Texto de rara belleza, colmado de símbolos y de enigmas, destinado a una infancia que crece en un mundo quebrado por el individualismo, la desesperanza, la violencia y la falta de ideales. Saramago despliega su hábil mano de narrador y conforma la alegoría de un hipotético comienzo de Otro Mundo. El niño de la historia se convertirá en actor en la tarea de salvar un flor que muere por falta de agua y él será el destinado a salvarla. Como en el cuento de hadas, es un héroe que se aleja de su lugar, abandona su casa, su aldea y atraviesa paisajes desconocidos, en un principio  nutridos de una impactante naturaleza viva y de improviso, el desierto. Como es un héroe, nada lo detiene, y cuando sube la ladera de la montaña empinada, verá la flor, muriendo. No hay vacilación en el personaje ni solicita ayuda, busca recursos por sí mismo para cumplir su misión.

La estructura de la narración se organiza a partir de recursos provenientes de la tradición popular: la llamada del héroe, el cumplimiento de la tarea y el regreso triunfal con el logro obtenido. Pero lo tradicional está atravesado por un imaginario fantástico, el enigma de lo fantástico. Los hechos se producen sin explicación  alguna y la irracionalidad del acontecer narrativo en la peripecia del niño del cuento se sostiene sobre los hechos, la ruptura de las leyes naturales no necesita explicación sobrenatural ni la intervención de seres dotados de poderes especiales. La energía del niño y su afán por realizar el salvataje de la flor organizan su acción, de modo que la fuerza del texto está en el niño mismo, en su decisión interior de resolver el problema que se le plantea y la soledad ante el conflicto.

El discurso presenta diversidad de formas que incluyen una presencia activa del autor que inicia el relato desde su lugar exacto de José Saramago. Con inusitada humildad, el autor se disculpa de su ignorancia acerca de la escritura destinada a la infancia:

“Las historias para niños deben escribirse con palabras muy sencillas, porque los niños al ser pequeños, saben pocas palabras y no las quieren muy complicadas. Me gustaría saber escribir esas historias, pero nunca he sido capaz de aprender, y eso me da mucha pena. Porque además de saber elegir las palabras, es necesario tener habilidad para contar de una manera muy clara y muy explicada, y una paciencia muy grande. A mí me falta por lo menos la paciencia, por lo que pido perdón.” (Saramago; s/n).

Estas palabras a modo de prólogo, provocan la reflexión sobre lo más esencial del género que nos ocupa, la literatura infantil, muchas veces considerada territorio de fácil acceso si no se valora suficientemente al receptor. La afirmación de Saramago es a la vez una crítica a los libros que  pudieran realizarse sin esta cualidad que él señala como imprescindible: “saber elegir las palabras”, seguramente lo más difícil para un escritor, cualquiera sea el texto que se proponga.

Saramago construye el espacio de su historia, fuera de las ciudades y sin establecer con certeza los componentes familiares de su personaje. El niño no tendrá miedo de estar solo, ni avanza para algo definido, simplemente disfruta de su aventura, hasta que encuentra la flor. El discurso poético surge en el centro del relato facilitando así el ascenso de la aventura hacia un territorio límite, más allá de lo imaginable en una historia.

“Baja el niño la montaña,
Atraviesa el mundo todo,
Llega al gran río Nilo,
En el hueco de las manos recoge
Cuanta agua le cabía.
Vuelve a atravesar el mundo
Por la pendiente se arrastra,
Tres gotas que llegaron,
Se las bebió la flor sedienta.
Veinte veces de aquí allí,
Cien mil viajes a la Luna,
La sangre en los pies descalzos.
Pero la flor erguida
Ya daba perfume al aire,
Y como su fuese un roble
Ponía sombra en el suelo.” (Saramago; s/n)

Las ilustraciones de Joâo Caetano sostienen el clima mágico y  presentan paisajes oníricos, en ocasiones atravesados por la escritura de la propia mano del autor, como si la lapicera y su mano formaran parte de ese paisaje. La calidad del pacto ficcional se ve así fortalecida y el lector debe comprometer lo más profundo de su pensamiento fantástico para viajar por esas imágenes.

El cuadro final en lo alto de una montaña muestra una biblioteca, el escritorio de Saramago con Saramago, y la flor altísima sobre su cabeza. Los pétalos de la flor tienen mapas de modo que la flor marchita y luego la flor recuperada por los afanes del niño que la riega, metaforizan el Mundo, el Universo como construcción independiente del texto escrito. El Otro Mundo que reclama el autor en toda su producción literaria y en sus múltiples conferencias en defensa de la Convención de los Derechos Humanos es como un apéndice presentado en la ilustración, como otro libro para leer y reflexionar.

La convocatoria al lector infantil, como un espacio de complicidad, de intimidad sin adultos intermediarios, abre una aventura de leer sin fronteras. Para el escritor  de libros para niños este cuento ofrece una amplia gama de aspectos teóricos sobre el género en sus aspectos básicos, en su canon. Es una invitación a otras formas de narrativa que incluyan el amplio espacio del conflicto del hombre en su intento de supervivencia en una realidad hostil arrinconada por la falta de solidaridad y la desesperanza. Hay pues dos mensajes, uno para el lector infantil y otro para todos los hombres y mujeres que se interrogan sobre su lugar en el mundo.

El personaje del cuento tiene una misión que cumplir: salvar al mundo, metaforizado en el texto en una flor que languidece, sedienta, falta del agua que necesita para vivir. En este sencillo significante, encontramos mil significados. El abandono de la naturaleza y de sus cuidados, la falta de responsabilidad sobre la Vida misma, y la esperanza de que las generaciones que van creciendo, encuentren el camino que cambie la Muerte por la Vida. El niño debe atravesar situaciones complejas, es el Héroe Tradicional del cuento clásico, y como tal, emprende su aventura alejándose del hogar paterno. Logra su objetivo,  brinda agua a la flor, ésta renace y toda la comunidad lo celebra. Y seríamos injustos sino agradecemos también, la tarea de Joâo Caetano, que abre a los ojos de los niños lectores, la magia de su creación plástica.

 

Modalidades de lectura de literatura en diferentes etapas del desarrollo humano.

¿Todos los libros son para todos los niños? Hay quienes defienden está hipótesis. Sin embargo, el sentido común, por menos común que sea, nos permite rápidamente darnos cuenta que eso no es posible. Y luego, podremos agregar saberes del campo de la pedagogía, para poder afirmar que la capacidad de apropiación del texto literario, varía a través del tiempo y de las prácticas lectoras de cada individuo.

La canción de cuna, antigua y vigente, felizmente, pone en contacto al bebé con la poesía, que lo rodea y lo conmueve mientras el adulto empecinado, intenta dormirlo…

Arrorró mi niño
Arrorró mi sol
Arrorró pedazo
De mi corazón.

 

A dormir  va la rosa
De los rosales
A dormir va mi niño
Porque ya es tarde.
Pajarito que cantas
Junto a la fuente
Cállate que mi niño
No se despierte.

Ese comienzo es la punta del ovillo. La voz que entona, el verso sencillo, el mecer tierno. De a poco llegarán libros con las leyendas de su cuna cultural, y el relato sencillo se verá reemplazado por una narrativa más compleja que mostrará las batallas eternas, ancestrales, de los Buenos enfrentados a los Malos. Los duendes del altiplano, el monstruo que habita el Nahuel Huapi en la Patagonia Argentina, el Yasí Yateré buscando su presa en las costas del río Paraná, la Llorona, y tantos otros personajes del imaginario antiquísimo. Y vendrá una Caperucita, y un Lobo, y Blancanieves morderá una vez más la manzana del engaño. Vendrán las Hadas y las Brujas.

Porque los seres imaginarios son fruto de la mente humana, y por esa razón los cuentos tradicionales y las leyendas son el documento más explícito acerca de la necesidad de justicia y de reparación del mal, como parte del psiquismo humano. Todos los pueblos del mundo tienen leyendas, historias creadas en voces anónimas que luego se transmitieron a través del tiempo. Seres bondadosos, seres crueles, surgidos en el universo onírico humano. Esta teoría sobre el origen de los cuentos con seres imaginarios ha sido desarrollada por antropólogos y psicoanalistas, la podemos encontrar en la obra de Joseph Campbell, “El héroe de las mil caras” y en la de Erich Fromm, especialmente en su ensayo  “El lenguaje olvidado”. Y este origen es lo que ha permitido que el tiempo no destruya estas narraciones, que suelen tener transformaciones a lo largo de los tiempos, pero la estructura original continúa siempre vigente. Es esta literatura de origen oral la más recomendable en la primera infancia, como parte de la formación de un lector literario.

Lentamente a medida que el lector pequeño mire el mundo, necesitará una renovación, obras que le hablen de ese mundo,  tal vez para poder habitarlo con más confianza, tal vez para convertirse en actor y en valiente defensor de la justicia. Esta etapa es fundante, es un tránsito hacia expresiones artísticas más complejas y requieren una tarea artesanal por parte de los adultos que lo acompañan. Las historias presentarán hechos de la realidad o ficcionales pero con nuevos desafíos en la estructura narrativa: viajes en el tiempo, vínculos humanos con algunos conflictos, valores y principios básicos de convivencia, cuestiones de género y de clases sociales. Es el tiempo de Laura Devetach, Graciela Montes, María Cristina Ramos, Gustavo Roldán, María Elena Walsh, Elsa Bornemann, Gianni Rodari, Michael Ende, entre otros clásicos.

La poesía será una natural continuación de la canción de cuna, y compartirá espacios con las narraciones. Poemas lúdicos, poemas de amor, poemas con voces de la naturaleza, pájaros en vuelo, mares rebeldes, vacas locas, canciones que prenden luces en lo cotidiano…

“Estamos invitados
A tomar el té.
La tetera es de porcelana
Pero no se ve.” (Walsh: 25)

 

“Al gato confite
Le duele la muela,
Y no va a la escuela.
Muy alta, muy  seria,
Su pena gatuna
Llega hasta la luna.” (Walsh: 24)

 

“Había una vez una vaca
En la quebrada de Humahuaca,
Como era muy vieja, muy vieja,
Estaba sorda de una oreja. (Walsh: 3)

 

Caracola

Me han traído una caracola
Dentro le canta
Un mar de mapa.
Mi corazón
Se llena de agua
Con pececillos
De sombra y plata.

Me han traído una caracola
(Lorca: 45)

 

Casi amor

En el ala de un pájaro vuela
una flor que viajó a Venezuela.
Que se fue de rosa,
que volvió alelí,
que en un palafito
Se quedó a vivir.

Agua que la espuma,
agua que la lleva
Agua de Caribe
para que se atreva.

Pasa un sol tripulado de rosa
pasa flor que en el agua se posa
Que se fue a Venezuela una vez.
Casi flor, casi pez. (Ramos: s/n)

 

Fórmulas para desear el bien

Que la tierra ronronee bajo tus pies
cuando te saques los zapatos.
Que el aire
Entre suave
Te vuelva hilo
papel de seda
y aletee
cada uno de tus dedos.

Que la fruta madura
guarde el sabor el tiempo justo
para que no la olvides nunca (Devetach: 8)

Los primeros tiempos en la formación del lector, no suelen ofrecer grandes discusiones, pero en cuanto el niño crece, surgen las voces de la censura, que hoy y siempre, han sido enemigas del Arte en su totalidad. La adolescencia, territorio de grandes tormentas emocionales y éticas, promueve por lo general más diferencias de criterios por parte del adulto.

El adolescente, en búsqueda incesante de su identidad, se siente convocado a leer las obras literarias que muestren las costuras de la realidad, sus rotos, sus blancos y negros, el mundo en el que vive, sueña y padece y estas cuestiones resultan conflictivas para padres y docentes, y entonces se las evade. Sin embargo, el joven lector es el que requiere una mirada más abierta, más noble, y menos censurada.

En la línea de escritura realista encontramos en las producciones más contemporáneas,  a Lygia Bojunga, Ana María Machado, Nilma Lacerda, en Brasil;  Julio Llanes, en Cuba; Esteban Valentino, Inés Garland, Sandra Comino, Paula Bombara, Mercedes Pérez Sabbi, en Argentina; Yolanda Reyes en Colombia, desnudadores de temas tabú en la literatura para adolescentes. Abordaron en sus creaciones, la sexualidad humana, el ejercicio ilegítimo del Poder, las Dictaduras, los genocidios, las Guerras que destruyen personas y dejan tendales de pobreza y desesperanza. Una mirada especial nos lleva hacia “una literatura sin adjetivos”, como la nombra María Teresa Andruetto, generosa en su propuesta de viaje poetizado por historias en las que habitan seres humanos intensos en su búsqueda de la felicidad y la justicia.

La literatura fantástica presenta también importantes cambios ideológicos, y se ha ido afirmando una línea de obras que retoman el universo mítico como espacio de exploración de grandes debates en la historia social. Así encontramos la propuesta de Márgara Averbach autora de la saga “Historia de los Cuatro Rumbos”,  y la de Liliana Bodoc, “La saga de los Confines”. Ambas escritoras argentinas trazan senderos hacia la cuestión central del sentido de la vida, y el incesante combate para lograr la Justicia en el planeta.

 

Centros de interés lector y cultura contemporánea.

Las propuestas de lectura en los primeros años van conformando un canon en los lectores y al comenzar la etapa adolescente, es  natural que cambien sus apetencias de acuerdo con los estímulos que hayan recibido y que puedan continuar recibiendo.  Regresemos con el pensamiento a esta literatura, la que denominamos “juvenil”, y que imaginamos para lectores que “adolecen”, es decir, caminan por la pasarela de la inseguridad, la seducción de la droga y el sexo sin cuidados, las pasiones furibundas contra el mundo adulto, pero también la fortaleza y la posibilidad de remontar su existencia hacia cielos sin corrupción, sin violencia, cielos hechos de Amor y Proyectos. Y ese Cielo de los Adolescentes, depende absolutamente de los adultos: autores, editores, padres, docentes, y por supuesto de las políticas públicas de cada Estado.

En su libro “La adolescencia normal”, los psicoanalistas argentinos Mauricio Knobel y Arminda Aberastury, enuncian hipótesis básicas acerca de los sentimientos comunes en todos los jóvenes, más allá de su pertenencia social, cultural y económica.

“Cuando el adolescente se incluye en el mundo con este cuerpo ya maduro, la imagen que tiene de su cuerpo ha cambiado, también su identidad, y necesita entonces adquirir una ideología que le permita su adaptación al mundo y/o su acción sobre él para cambiarlo.

En este período fluctúa entre una dependencia y una independencia extremas y sólo la madurez le permitirá más tarde aceptar ser independiente dentro de un marco de necesaria dependencia”. (Aberastury: 15)

El enamoramiento se presenta como un viento tempestuoso, ama hasta pensar en la muerte. Pero la intensidad se presenta también en el odio: odia hasta buscar su propia muerte, o la muerte de Otro. Es el tiempo de incluirse en un Centro de Estudiantes, o en un grupo religioso, de encerrarse en su  habitación lejos de sus adultos familiares, o de arrojarse brutalmente a la calle y elegir la violencia, la delincuencia. Robar como otro acto de autonomía, porque no solamente se roba por necesidad, se roba también para romper con las pautas de la sociedad adulta, tema que encontramos en la novela “Perros de nadie” de Esteban Valentino.

Esta trama intelectual y afectiva que está en el lector potencial, es sin duda la razón del rotundo éxito obtenido por otra novela del mismo autor citado: “Todos los soles mienten”. Esas voces que claman desde el texto, son nuestras voces de ayer, cuando nosotros mismos éramos errantes, y el clamor se alza en cada personaje de la célebre novela en la que un grupo de jóvenes debe elegir quiénes de ellos se salvarán de un próximo fin del mundo, porque el sol va perdiendo su poder de dar luz y calor. La cueva-refugio que han descubierto, tiene lugar para unos pocos….Algunos se salvarán…Otros morirán de frío irremediablemente. Y es el protagonista central del relato, Rogelio, el que se expresa con estas palabras:

“Ahora puedo quedarme afuera. Es decir, ahora puedo ser uno de los elegidos o no. Ahora puedo cerrar la puerta para que otros vivan y no sentir envidia, puedo mirar la rendija que se va cerrando lentamente y quedarme del lado del frío cantando. O puedo estar en el Santuario y saber que lo único que tendré por delante es la soledad. Ahora puedo acostarme sobre el piso helado y dejar que el tiempo se escape como  si me sobrara. Puedo vivir el resto de mi vida con el solo recuerdo de ella. Ahora soy inmortal y ya no me importa vivir”. (Valentino: 60)

La ambigüedad otorga la elección emocional al lector, que puede estar “afuera”, o pensando en la Muerte, al tiempo que Ama y quisiera salvarse. Estas contradicciones nos aproximan a esta adolescencia que está justamente a mitad de camino entre un “afuera”, a veces dañino y destructor, y otra veces en un “adentro” excluido de sus pares, de la alegría de vivir, de amar, de ser feliz. La literatura puede ser un tiempo y un espacio de reflexión, un atajo por el que los jóvenes puedan avanzar hacia un desarrollo pleno de la identidad.

 

Función de la obra de arte en la construcción de la subjetividad de niños y jóvenes.

¿Puede la literatura entonces forjar identidades? ¿Podemos pensarla como una herramienta o es esto una falta de respeto hacia el Arte? Es sin duda un lugar de tensiones. Creo saludable tomar posiciones, y para muchos artistas, de este tiempo y de tiempos lejanos, el Artista puede elegir entre permanecer ajeno a su entorno, o por el contrario, estar inmerso en el debate social del momento histórico que le tocó presenciar. Puede “mirar” sin “ver”, o puede participar, dejarse atravesar por los acontecimientos, y cuando esto último sucede, es imposible que su visión del mundo no aflore en su obra, sea ésta un cuadro, una escultura, un poema, una novela. Evoquemos a modo de ejemplo, nombres de autores de la literatura americana que eligieron ser solidarios con los que padecen carencias, sufrimientos, mezquindades, discriminaciones…García Márquez, Benedetti, Neruda, Juan Rulfo, Alejo Carpentier, Armando Tejada Gómez, Juan Gelman, Ernesto Cardenal, Eduardo Galeano, Pedro Orgambide, Rodolfo Walsh…y faltan muchos por nombrar.

En su libro “Los agujeros negros”, la escritora colombiana Yolanda Reyes, hace explícito este posicionamiento frente a sus pares, y frente a sus lectores:

“Como me he pasado tantos años compartiendo historias con los niños, sé que hay que hablar de los tiempos difíciles y creo que, tanto los niños como los adultos, necesitamos nombrar las cosas que más nos duelen, precisamente porque nos duelen. Sé también que el silencio puede ser muy doloroso. Quizás por eso intenté dar palabras a Los agujeros negros”. (Reyes: 9)

El relato presenta a un niño que ha perdido a sus padres secuestrados por un grupo armado en Colombia. Su orfandad resulta emblemática ya que como sabemos, muchos son los niños que quedan sin padres como consecuencia de diferentes guerras, ya sea internas en un país, o como resultado de una invasión o de una disputa territorial entre países. La primera edición de este libro está incluida en una colección coeditada por UNICEF – Alfaguara en el 2000, y que llevaba por título “Derechos del Niño”. Resulta evidente la intención de la autora de oposición a la violencia, y al mismo tiempo nos propone una literatura para niños que apuesta a la Verdad ante la infancia, ya que los niños y los  jóvenes son los más afectados por los males que dañan el mundo actual. Tienen derecho a saber, a emocionarse con obras artísticas que les abran el mundo, y pongan frente a sus ojos lo que nos sucede como humanidad.

Los medios de comunicación ofrecen a diario modelos de identificación que observamos luego repetidos en el comportamiento de los consumidores de imágenes. Esos modelos humanos se convierten en referentes de gran peso en la sociedad actual. Se imponen en la vestimenta, en los gestos, y hasta en las expresiones lingüísticas de niños y adolescentes. Su subjetividad ya ha sido seriamente influenciada por estereotipos masculinos y femeninos que en la ficción se muestran exitosos gracias al poder que conceden el dinero y la belleza física. No es posible detener esa maquinaria, pero desde nuestro lugar de educadores tenemos a nuestro alcance una literatura que pone en movimiento otros comportamientos humanos, basados en la generosidad, la solidaridad, el respeto por la vida, y la jerarquización de los afectos por encima de los bienes materiales.

Así las cuestiones referidas a la discriminación por género, por etnia o por pertenencia de clase social, se muestran con severas críticas insertas en diálogos, situaciones familiares, o conflictos sociales y políticos. Las diferentes formas de genocidio, como las ocurridas durante la segunda guerra mundial en Europa, o la brutalidad de las dictaduras, como la que se instaló en Argentina en la década del 70´ (1976-1983) son mencionadas sin censura en innumerables obras destinadas a los jóvenes, que de esta manera acceden al conocimiento de hechos dolorosos y brutales de la historia, para que esos hechos no se repitan nunca más.

Retorna la voz de Ana Frank en su Diario…

 

“Viernes, 9 de octubre de 1942

Querida Kitty:

Hoy no tengo más que noticias desagradables y desconsoladoras para contarte. A nuestros numerosos amigos y conocidos judíos se los están llevando en grupos. La GESTAPO no tiene la más mínima consideración con ellos, los cargan en vagones y los envían a Westerbork, el gran campo de concentración para judíos en la provincia de Drente. Miep nos ha hablado de alguien que logró fugarse de allí. Debe ser un sitio  horroroso. A la gente no le dan casi de comer y menos de beber. Sólo hay agua una hora al día, y no hay más que un retrete y un lavabo para varios miles de persona. Hombres y mujeres duermen todos juntos, y a éstas últimas y a los niños a menudo les rapan la cabeza. Huir es prácticamente imposible. Muchas llevan la marca inconfundible de su cabeza rapada y también  la de su aspecto de judío”. (Frank: 44)

 

“Miércoles, 29 de marzo de 1944

“Seguro de diez años después de que haya acabado la guerra, resultará cómico leer cómo hemos vivido, comido y hablado ocho judíos escondidos. Pero si bien es cierto que te cuento bastantes cosas sobre nosotros, sólo conoces una pequeña parte de nuestras vidas. El miedo que tenemos las mujeres cuando hay bombardeos, por ejemplo el domingo, cuando 50 aviones  ingleses tiraron más de media tonelada de bombas sobre Ijmuiden, haciendo temblar las casas como la hierba al viento; la cantidad de epidemias que se han desatado.

De todas estas cosas tú no sabes nada, y yo tendría que pasarme  el día escribiendo  si quisiera contártelo todo y con todo detalle. La gente hace cola para comprar verdura y miles de artículos más; los médicos no pueden ir a asistir a los enfermos porque cada dos por tres les roban el vehículo; son tantos los robos y asaltos que hay, que te preguntas cómo es que a los holandeses les ha dado ahora por robar tanto. Niños de ocho a once años rompen las ventanas de las casas y entran a desvalijarlas. Nadie se atreve a dejar su casa más de cinco minutos, porque si te vas, desaparecen todas tus cosas.”(Frank: 163)

Nadie puede dudar, lamentablemente, de la actualidad de este texto en los países que hoy padecen guerras interminables, en las que los niños son las primeras víctimas como sucede actualmente en Medio Oriente.

 

Reflexiones finales.

Todos nosotros, hombres y mujeres que elegimos como lugar de trabajo la educación y el campo cultural, tenemos en este momento histórico una labor, una misión que cumplir: educar a las nuevas generaciones para que se pueda Vivir y Amar sin la amenaza de la violencia, la miseria y la injusticia. Puede sonar como una gran utopía, pero si no tenemos la intención de incidir con nuestro pensamiento y  nuestro accionar en el campo cultural, el final de nuestras vidas nos encontrará pobres de espíritu, innombrables, falsos profesionales sin compromiso con los que todo lo esperan de nosotros: los niños y los jóvenes.

Mucho es lo que se ha dicho sobre la década del 90´ y su fatal desenlace en el crecimiento de los índices de corrupción y de pobreza. Las estadísticas son sólo números. Pero nuestra palabra, los libros que propongamos en las escuelas, en nuestros hogares, pueden ser una grieta en lo que aparece ante nuestros ojos, como un muro indestructible.

Dos grandes enemigos tiene hoy la humanidad: el individualismo y la falta de ideales en la juventud. Esa grieta debe ser cavada  hondo, y esa es la misión del educador, buscar lecturas provocadoras, y aceptar el desafío de aquellos que se molestarán por nuestras decisiones. Quien atraviese la vida sin generar ninguna cuestión, tal vez parezca un ser “pacífico”,  “bueno”, pero a la vez es un ser inocuo, que en definitiva es como no ser, no existir.

Un amplio espacio de trabajo debe estar en nuestras consideraciones con mirada hacia el futuro:

La lectura humanizadora.

La alfabetización como liberadora de la cárcel de la ignorancia.

La oferta de lectura a niños y adolescentes debe tener un rumbo, una intencionalidad de formar seres humanos capaces de ser honrados y justos, como lo plantea en “La Edad de Oro”, José Martí:

“Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado. Un hombre que obedece a un mal gobierno, sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado. Un hombre que se conforma con obedecer a leyes injustas, y permite que pisen el país en que nació, los hombres que se lo maltratan, no es un hombre honrado. El niño, desde que puede pensar, debe pensar en todo lo que ve, debe padecer por todos los que no pueden vivir con honradez, debe trabajar porque puedan ser honrados todos los hombres, y debe ser un hombre honrado. El niño que no piensa en lo que sucede a su alrededor, y se contenta con vivir, sin saber si vive honradamente, es como un hombre que vive del trabajo de un bribón, y está en camino de ser bribón. Hay hombres que son peores que las bestias, porque las bestias necesitan ser libres para vivir dichosas: el elefante no quiere tener hijos cuando vive preso; la llama del Perú se echa en la tierra y se muere, cuando el indio le habla con rudeza, o le pone más carga de la que puede soportar. El hombre debe ser, por lo menos, tan decoroso como el elefante y como la llama” (Martí: 15-16)

Literatura que pueble de deseos el corazón y la mente, que proyecte en el lector el boceto del Mundo Nuevo y la voluntad de construirlo. América Latina se está fundando nuevamente, surgen voces del pasado reclamando justicia, surgen voces presentes exigiendo que se cumplan las leyes, y también lentamente se gesta entre nosotros, la esperanza de saber conducir este proceso hacia su definitiva plasmación: la Libertad y la Dignidad de todos los hombres y mujeres  como conquista del Siglo XXI.

 

Referencias bibliográficas.

ABERASTURY, Arminda/KNOBEL, Mauricio. (1997). “La adolescencia normal”. Buenos Aires. Argentina. Paidós Educador

AVERBACH, Márgara. ”Historia de los Cuatro rumbos”: Tomo I, “Los cuatro de Alera” (2004); Tomo II, “La Madre de Todas las Aguas” (2006); Tomo III, “EL lugar donde nacen las palabras” (2008); Tomo IV, “El otro lado de la grieta! (2009).Buenos Aires: SM.Ediciones

BODOC,  Liliana. “La saga de los confines”. Tomo I, “Los días del venado” (2000); Tomo II, “Los días de la sombra” (2002); Tomo III, “Los días del fuego” (2004). Buenos Aires. Argentina: Grupo Editorial Norma.

DEVETACH, Laura. (2007) “Canción y pico”. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.

FRANK, Ana. (2007) “El diario de Ana Frank”. Buenos Aires: Gradifco S.R.L.

GARCÍA LORCA, FEDERICO. (1987) “Mariposa del aire”. Buenos Aires: Ediciones Colihue. Colección Libros del Malabarista.

RAMOS, María Cristina. (2012.”Pétalos de nube”. Buenos Aires: Editorial Puerto de Palos. Grupo Macmillan.

REYES, Yolanda. (2008). “Los agujeros negros”. Buenos Aires. Argentina: Alfaguara S. A.

SARAMAGO, José. (2001). “La flor más grande del mundo”. Madrid. España: Grupo Santillana de Ediciones S.A.

VALENTINO, Esteban. (2009). “Todos los soles mienten”. Buenos Aires. Argentina: Alfaguara. Serie Roja. Buenos Aires. Argentina. (Pag.60).Primera edición: 1999.

WALSH, María Elena. (2006) “La vaca de Humahuaca”. Buenos Aires: Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara S.A.


NOTA DE LA MEMORIA Y EL SOL: Le agradezco a la prof. Lidia Blanco el permitirme publicar su texto en este blog. ◘AM.