Siempre estarás con nosotros

Liliana Bodoc 1958 – 2018 (Fotografía: Audiovideoteca de Buenos Aires)

Falleció la escritora Liliana Bodoc. Las palabras parecen ser inútiles para traducir el sentimiento de desolación e impotencia que me habita. No hay alivio para tanta tristeza. Siento que estos tiempos sombríos se han puesto aun más sombríos y que el Odio Eterno ganó una batalla y nos hirió en lo profundo: hoy más que nunca necesitamos su lucidez, su poesía desbordante, su escritura revolucionaria. Pienso que lo único que puedo decir es lo que todos, con profundo dolor, dicen.

Gracias por tu obra, Liliana. Gracias por tu frescura y franqueza, tu compromiso y tu voz clara y vibrante que reverbera los ecos de otras voces invisibilizadas: la de los pueblos originarios, la de los desamparados, la de los niños y adolescentes, la de los desaparecidos y los olvidados. Gracias otra vez. Nos reencontraremos en tus páginas escritas mientras te imagino en Los Confines, en casa de Vieja Kush, abriendo el cofre de las historias para seguir contándonos quiénes somos y señalándonos el camino.

No digo adiós.

Ustedes se irán.

Yo permaneceré reinventando el recuerdo de lo que han sido.

No digo adiós, aquí me quedo para contarlo todo.

Dice adiós la lechuza, el hombre, la piedra.

Yo no lo digo.

Debo permanecer y recordar al hombre, la piedra y la lechuza.

Yo no me olvidaré de ninguno de ustedes,

parte de mi rueda, balsas y colores.

No me olvidaré de nada ni de nadie

pues no puedo olvidar lo que me constituye.

Adiós, dirán. Y yo no diré nada.

Cuando todos se alejan, se queda la memoria sentada en una roca,

cuando todos descansan.

Aquí estaré, no digo adiós.

Si pasan junto a mí y me preguntan,

les contaré acerca de lo que fueron.

Si me ven sentada en una roca, componiendo mis versos, acérquense y pregunten.

Yo voy a responderles.

Pero luego no les diré adiós.

Porque, quieran o no , se quedarán conmigo.

 

Liliana Bodoc, fragmento de “Nakín y la eternidad,” en Los días del fuego.

 

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