Quiero agradecer muy especialmente a Recrea Libros por haber publicado en El Globo de Papel, su boletín mensual de diciembre de 2012, una entrevista que me hizo hace un tiempito atrás.

En dicha entrevista hablamos de bibliotecología, geografía, literatura, educación y muchas otras cuestiones en general.

Aquí va la entrevista:

Recrea Libros- RL: Alejandra, estudiaste geografía y luego bibliotecología, ¿cómo fue el tránsito desde el estudio de las formas de nuestro planeta tierra a la bibliotecología?

Alejandra Moglia- AM: En realidad, a nivel general siempre ha existido cierta confusión acerca del objeto de estudio de la Geografía. Se trata de una ciencia social. Podría decirse que la Geografía es la ciencia que estudia la forma en que se dan las relaciones entre la naturaleza y la sociedad en el espacio. Por ende, el espacio geográfico incluye todas esas relaciones sumamente complejas, y su campo de estudio es muy amplio.

A medida que fui estudiando la carrera de Geografía descubrí también que podría haber estudiado cualquier disciplina perteneciente a las Ciencias Sociales: Historia, Sociología, Antropología, etc., y que además, me apasionaba buscar información, encontrar aquello que quizás no estuviera tan al alcance y hacerlo accesible no sólo para mí sino para los demás.

Por otra parte, por mi propia historia personal, siempre estuve vinculada a los libros. Desde mucho antes de aprender a leer tuve contacto con la literatura y la poesía, muy especialmente a través de María Elena Walsh, Alfonsina Storni y los cuentos de Grimm, Perrault y Andersen.  Estos autores me llegaron antes de aprender a leer por mi cuenta, que fue en primer grado, con seis años. Antes no sabía leer aunque sí sabía contar todas las historias que me leían. Cuando aprendí a leer fui incorporando nuevos autores.

A pesar de la fuerte vinculación con los libros y la literatura no se me ocurrió estudiar Letras, ni siquiera me lo cuestioné, directamente no pasó por mi cabeza. La lectura y su disfrute, el amor por los libros pertenecían a mi mundo íntimo, no tenía que ver con la actividad profesional. Hoy, a los 47 años, si tuviera que elegir una carrera cursaría Letras. Me encantaría volver a Filosofía y cursar Letras. En el estudio de la Bibliotecología encontré la posibilidad de estar en contacto con toda la multiplicidad del saber, del conocimiento, sus distintos enfoques y miradas, las distintas ciencias y artes y además, estar rodeada de libros y muy especialmente hacer que la información y el conocimiento sean accesibles a la mayor cantidad de gente posible.

RL: Cuéntanos más sobre qué es la Bibliotecología y por qué decidiste complementar esta formación con estudios en las áreas de nuevas tecnologías.

AM: La Bibliotecología, al igual que la Geografía, ha tenido que “luchar” con prejuicios y preconceptos muy instalados. Hay confusión acerca del rol del bibliotecario, qué aborda la bibliotecología y, también, al igual que la geografía, su campo es muy amplio y complejo, y a lo largo de las épocas se han ido produciendo cambios en su definición.

La escuela también contribuyó durante mucho tiempo a tener una visión errónea, a presuponer que la biblioteca es el espacio en donde sólo se prestan libros y el bibliotecario un “prestador” de libros, que es el lugar al cual enviar a los chicos que se distraen en clase y el bibliotecario o la bibliotecaria aquel que debe cumplir todos los roles que quedan vacantes en la escuela por ausencias o diversas razones, desvirtuándose y confundiéndose su rol que es también pedagógico. Con el tiempo, esas ideas han ido modificándose y en la mayoría de los casos se valora el rol que tiene el bibliotecario junto al resto de los docentes de la escuela y la necesidad de trabajar en equipo.

Hoy en día la información es muy vasta, circula por diferentes redes en forma caótica, presentándose inaccesible para muchos, y el hacerla cercana y accesible a los usuarios forma parte de la Bibliotecología junto con los libros, las bibliotecas físicas, electrónicas, la información en diferentes soportes y el uso de la tecnología.

Si la geografía estudia la forma en que se manifiestan las relaciones complejas entre los seres humanos y la naturaleza, diría que para la bibliotecología es fundamental conocer las forma en que se dan las relaciones tan complejas entre los usuarios y la información, con el objetivo que esta última no se torne tan caótica para él, sea accesible y pueda seleccionar aquella información que tiene valor, que satisface sus inquietudes, para luego transformarla en conocimiento.

Dentro del quehacer bibliotecológico siempre me atrajo el área de referencia que tiene una amplitud de tareas y funciones. El referencista es el nexo entre la información y el usuario, y será también el nexo entre la tecnología y el usuario, quien le brindará la ayuda que necesita, ejercerá una labor docente, etc. El tema es muy amplio como para desarrollarlo en pocas líneas.

Existen diferentes tipos de bibliotecas con diferentes tipos de usuarios: las bibliotecas populares y públicas, las bibliotecas universitarias, las bibliotecas escolares, las bibliotecas de organismos del Estado, de organizaciones privadas como bancos, etc.

En el caso de las bibliotecas escolares, suele haber un único bibliotecario que desarrolla todas las tareas. Sería una torpeza muy grande prescindir de la tecnología y sus posibilidades, más aún los bibliotecarios y los docentes. Y esto no lo digo sólo porque la profesión así lo requiere sino porque la tecnología es también un puente de acercamiento con los chicos y chicas: ellos son nativos digitales.

La Bibliotecología es una disciplina fundamental que además puede brindar muchos aportes en relación a estas cuestiones y al uso responsable de la tecnología, de las redes sociales, de Internet. Y naturalmente, también al uso responsable de la información, especialmente en estos tiempos en donde esta es manipulada de manera escandalosa por intereses corporativos.

Lamentablemente hay personas que siguen aferradas al soporte papel. Los bibliotecarios no estamos en contra del libro en papel.

Lo que no podemos es avalar un concepto erróneo. No es libro porque está en papel, el papel es un soporte, como en su momento lo fueron el papiro o las tablas de arcilla.

La Bibliotecología promueve el libre acceso a la información y al conocimiento en todos sus soportes.  El desarrollo de bibliotecas actualizadas y bien equipadas, con el personal idóneo contribuye de manera fundamental en la democratización del conocimiento y la promoción de la lectura.

RL: De tu experiencia de trabajo con jóvenes, ¿qué nos puedes decir sobre la manera de estimular la lectura, el amor por los libros y la escritura en ellos? ¿Existen diferencias en los caminos para llegar a las chicas y los chicos?

AM: La biblioteca escolar brinda un montón de posibilidades para el fomento y la promoción de la lectura, y también la escritura. Existen diversas actividades para desarrollar (talleres, muestras, tertulias de lectura, hacer una radio, etc.). Lo fundamental es que todas las actividades que se desarrollan requieren de compromiso y creatividad, de conocimiento de los grupos, de interiorizarse en sus intereses, y de trabajo en equipo con la comunidad educativa. Es muy importante el apoyo institucional.

Por otro lado, además de todas las actividades que se planifican y se desarrollan, están también las otras que consisten en charlas informales con los chicos, en estar pendiente de aquello que buscan, qué autores les gusta leer. Estar alertas porque así como hay chicos muy extrovertidos hay otros que son muy tímidos y no se animan a preguntar o a exponer sus necesidades porque les da vergüenza.  Hay que contenerlos, estar dispuesto a escuchar, a detectar esas necesidades, a entablar un diálogo con ellos.

No podría decir ahora que existe un camino para llegar a las chicas y otro para llegar a los chicos. Lo que hay son chicas y chicos con diferentes intereses e inquietudes y algunos de ellos que presuponen que no tienen intereses, que nada les gusta. Sin embargo esto no es así, siempre hay algo que les gusta, siempre hay algo que les interesa. Sucede que ellos lo piensan desde el punto de vista escolar asociado al de la obligación y es ahí en donde aparece un aspecto fundamental de la biblioteca: el de ser un espacio de libertad en donde pueden, por ejemplo, leer aquello que les gusta y no lo que les obligan.

RL: ¿Es posible construir un camino de entusiasmo y encanto con la lectura en jóvenes que en la infancia han recibido poco estímulo, o no se han interesado por los libros y la lectura?

AM: Antes pensaba que era realmente muy difícil, que la brecha entre un niño lector y otro que no lo es, crecía con el tiempo y se hacía muy difícil de cruzar.

Hoy en día creo que mi pensamiento se conformó desde un prejuicio. Si bien la lectura es fundamental desde el inicio, desde el ser bebés, sí creo que es posible que un joven que nunca leyó llegue a amar la lectura. Me parece que pensar que no es posible es ya catapultar al otro a partir de un prejuicio propio, negándole las posibilidades para desarrollarse en el camino lector, el suyo, el que construya desde ese presente. El arte y la lectura salvan, nos rescatan y nunca es tarde para ello. Lo que necesita es de un promotor de la lectura, de alguien que no busque recetas sobre cómo hacer que los chicos lean, sino muy especialmente que ame la lectura, que ame profundamente leer, que sea lector, que transmita toda su pasión y lo que siente por ese libro o ese autor.

RL: ¿Qué representa para ti la escuela? ¿Cómo te asienta el sistema educativo imperante?

Creo que este es un tema clave que merece un tratamiento profundo. La escuela es para mí fundamental por muchas razones, una de ellas porque en la escuela nos integramos con la sociedad, aprendemos a participar, a consensuar, a trabajar en grupo, a interactuar con otras personas, otras ideas.

He visto el documental “La educación prohibida”, me parece una película que hay que ver. He visto reflejadas muchas situaciones que se dan en las escuelas, me reformulé muchas preguntas que me hago infinidad de veces. Yo no estoy en condiciones de decir cómo podrían ser tomados en cuenta en las políticas públicas de educación pero sí entiendo que deberían tenerse presente y no descartarlos.

Todo lo que plantean es muy real pero lo que se aspira alcanzar es también muy utópico, lo que no quiere decir que no se pueda concretar. De hecho, la utopía es un aspecto esencial en nuestra vida personal y en la de las sociedades humanas. La utopía es necesaria y es lo que nos permite  avanzar, hacer y transformar.

Tampoco creo que todo en la escuela “tradicional” sea negativo y también es cierto que no todas las escuelas funcionan de la misma manera, más allá del sistema educativo.

Por otra parte, en realidad no se trata del sistema educativo sino del sistema, del capitalismo, de las corporaciones. Atrás de todo están las corporaciones que necesitan personas que no piensen y obedezcan.

Sin embargo, a pesar de las corporaciones, la escuela –aún la tradicional- brinda a los chicos la posibilidad de cruzarse con diferentes docentes: aquellos que los adormecen y les enseñan a obedecer pero también, aquellos que los despiertan y les enseñan a resistir y desobedecer al sistema.

RL: ¿Qué es lo que te mantiene siempre estudiando?

AM: Me parece que la vida es aprendizaje y siempre estoy interesada en aprender, tanto de manera espontánea, directamente de la vida como también estudiando, haciendo cursos, capacitaciones, alguna carrera nueva quizás en un futuro cercano. Si tuviera la posibilidad de llegar a los 95 años lúcida, me imagino cursando algo.

RL: Tuviste una infancia rodeada de libros y ese conocimiento y sensibilidad hacia los libros te llevó a crear una página en facebook sobre literatura infantil y luego un blog. A dos años de la creación de estos dos espacios virtuales, ¿cuál es tu evaluación? ¿Por qué las personas te visitan y te siguen?

AM: Llegué a facebook en 2009 por curiosidad, tras haberme negado a sumarme muchísimas veces, nada bueno le veía. Cuando hice mi perfil personal me enganché inmediatamente y se me daba por compartir poemas, música, etc. Al poco tiempo, decidí crear una página de fans titulada Literatura Infantil, con el objetivo de subir allí información sobre LIJ. Se sumó mucha gente, otra gente colaboró para que se sume más gente y la página creció notablemente en muy poco tiempo hasta que alguien la denunció. La denuncia me mostró uno de los lados oscuros de las redes sociales. Por mi experiencia cualquiera puede denunciar a otro y perjudicarlo gratuitamente o por maldad. En ese momento creé un perfil llamado Literatura Infantil, ya no era una página de fans y al poco tiempo creé el blog.

Digamos que migré al revés de las personas: del blog pasan a facebook. Yo pasé de facebook al blog y de allí a una serie de blogs.

Mi perfil fue sufriendo cambios que tienen que ver con mi manera cambiante de entender y sentir la red social (hay momentos en que me siento bastante asfixiada por la información, y ciertas formas de comunicación que me parece frivolizan lo que jamás debiera ser frivolizado).  Uno de esos cambios fue cerrar mi perfil personal, mantener el de Literatura Infantil, pero luego a este último le puse mi nombre y apellido, es decir, volví a mi perfil personal en donde comparto información de LIJ, sobre literatura en general… es decir, ya no es solo de LIJ. Se sumaron tantos contactos que finalmente tuve que abrir una página de fans que tiene el nombre de mi blog y en la cual ahí sí solo comparto información de LIJ.

Me parece sumamente interesante tener un perfil en facebook para compartir información, también para informarme, estar en contacto con personas que de otra forma jamás me hubiera contactado. Tengo bien en claro que mi perfil no es un perfil profesional ni jamás pretendí que lo fuera. Tengo un perfil para acercar la información que me parece de interés a otras personas.

En cuanto a los blogs, comencé con La memoria y el sol, dedicado a la LIJ, pero luego fui haciendo otros blogs con temáticas de mi interés y con la idea de que cada blog se corresponda, de alguna manera, a dicha temática. Tengo una necesidad de ordenar por temas la información por blogs aunque de manera muy informal, tan informal como las citas que hago de las obras que consulto. En facebook y en los blogs no cumplo con lo riguroso del citado bibliográfico aunque sí me interesa dejar bien en claro el autor, el título, la editorial y el año del libro, la revista, etc., o el link de donde tomé la información. A mí me gusta mucho la difusión a través de los blogs, compartir información allí porque el blog permite recuperar la información de una manera más sencilla y rápida que facebook, y nadie necesita una cuenta ni sumarse para ver el contenido. Circula libre en la web.

Si bien la información que compartimos en las redes sociales está muy fragmentada, de hecho más de una vez comparto fragmentos de poemas, me parece que estaría muy bueno que la gente cite, no solo al autor sino a la obra porque su citado le permite al otro que lee dicho fragmento acceder a esa obra si le interesa. O compartir el link de donde uno tomó la cita porque bien sabemos que en Internet se difunden también contenidos erróneos, se les atribuyen a autores obras que no les pertenecen y está bueno saber de dónde tomó uno la información. 
Esta idea la fui conformando en el tiempo, cuando comencé en fb citaba a los autores pero no las obras.

RL: Has estudiado inglés, francés y alemán ¿Qué es lo que más te fascina de saber distintas lenguas?

Inglés estudié obligada y de chica no me gustaba. Comenzó a gustarme luego cuando dejó de ser una obligación. 
Francés estudié en la escuela y como me gustaba tanto continué luego con una profesora de la Alianza Francesa y posteriormente con un francés que se había venido a vivir a Buenos Aires. Con él aprendí mucho de música francesa, de gastronomía, era muy informal, me preparaba el desayuno –aunque yo ya había desayunado­­­- y casi no hablaba castellano así que nos comunicábamos en francés o en francés. Fue bastante surrealista estudiar con él y lamenté mucho que volviera a París porque era muy divertido estudiar el idioma de esa forma, siempre inesperada.
Alemán estudié porque es una lengua que me resulta fascinante. Me gusta su sonido, su música, sus declinaciones, su complejidad.

Si bien estoy en contacto con bibliografía en alemán, la decisión de estudiar el idioma viene de otros tiempos, de mi fascinación por leer la obra de los Grimm en su idioma original, de leer a los poetas de Sturm und Drang, a Brecht, etc.

Estudiaría muchos idiomas si pudiera pero hay uno que me quedó pendiente:  el idioma checo. Fui a Praga y me he pasado horas en los bares escuchando hablar checo, sin entender ni una palabra, pero adorando ese sonido duro, extraño para nuestro oído lleno de consonantes y tan pocas vocales. Sin embargo a mí me parece un sonido alucinante y musical. A Praga fui sola, estuve siete días sola, sin hablar, solo escuchando el idioma checo y los sonidos de esa ciudad tan hermosa y mágica. Para los checos no es mágica, es que en líneas generales no piensan en Kafka. Yo fui a Praga con Kafka en mí y el idioma alemán pero resultó que estuve silenciosa, con una mudez absorta, viviendo en carne propia mi propiaDescripción de una lucha.

Yo creo que se comprende más cabalmente una cultura cuando se conoce su idioma, y no solo por la comunicación, me refiero a la construcción de la lengua.

RL: ¿Qué libro estás leyendo ahora? ¿Autores, autoras favoritos de la LIJ contemporánea, de la clásica y la literatura para adultos? ¿Por qué?

En este preciso momento estoy releyendo El libro del desasosiego de Fernando Pessoa, editado por Emecé.

Mencionar a mis autores favoritos de LIJ es injusto porque quedarán muchos afuera como me pasó la otra vez cuando me entrevistó María García Esperón.

No quiero ser injusta. Son muchos los autores que leo, valoro, me encantan, me emocionan, me llegan profundamente y no quisiera enumerarlos y que quede alguno afuera que es tan importante para mí como el resto. Sí puedo decirte que siento una fascinación especial por la obra de Liliana Bodoc.

De la LIJ clásica, o lo que yo entiendo que es un clásico para mí: María Elena Walsh. De los cuentos clásicos maravillosos los recopilados por Hermanos Grimm han sido muy importantes para mí.

Mencionar autores de literatura para adultos es la misma cuestión, quedarán afuera muchos y me sentiré luego muy mal porque también forman parte de mi vida y me han marcado.

Gracias a la lectura de Enrique Vila-Matas he ido incorporando otros autores a los que ya formaban parte de mi vida, y debo decir que gracias a facebook y los blogs he sumado más autores que de otra forma me hubiera sido muy difícil llegar a su obra. Voy a mencionar a tres porque este año han publicado sus libros, actualmente los están presentando en algunas ciudades y bibliotecas de España, y porque además de su obra me llegó también y muy  especialmente su amistad: María García Esperón, Elisa Rodríguez Court  y Ramón García Mateos.

RL: ¿Cómo llegas a la poesía, qué es lo que te pasa con ella y tus poetas favoritos/as?

AM: A la poesía llegué cuando era muy pequeña a través de Alfonsina Storni pero no llegué primero a su obra sino a ella, en realidad a su muerte en el mar. ¿Cómo fue que me enteré de su muerte? No lo sé, pero sí sé que me inquietaba profundamente y siempre preguntaba ¿cómo murió Alfonsina? Yo sabía que había muerto en el mar pero insistentemente lo preguntaba. Me respondían que Alfonsina había entrado caminando muy lentamente al mar y así se fue. (En realidad Alfonsina se tiró desde los acantilados, no entró caminando al mar).

En mi mente de niña yo sabía perfectamente que Alfonsina estaba muerta, y que se había ahogado pero la imaginaba viva, caminando debajo del mar.  Desde ese momento que me enteré de su tragedia, cada verano en Mar del Plata, mis padres tuvieron que llevarme a su monumento para dejarle una flor. Y ya de más grandecita, si iba al cementerio de la Chacarita, también le llevaba una flor. Sus poemas me llegaron después, en la escuela, siendo chica también pero no tan pequeñita.

Mar del Plata tenía para mí algo misterioso e inexplicable que se relacionaba con Alfonsina, respiraba a Alfonsina, su presencia de dispersaba en el aire. Yo no veía la misma Mar del Plata que el resto de los turistas, ni siquiera la que veía mi familia. Mi Mar del Plata tenía el velo de Alfonsina, una mirada diferente, profunda e inquietante. No podría definir a la poesía en ella pero hay misterio, hay algo inexplicable, hay silencio, hay una mirada diferente. Desde lo personal entiendo que la poesía me llegó antes de leerla a Alfonsina, me llegó con ella.
Lo que me pasa con la poesía es eso que me pasaba de chiquita: se respira. Si no hay poesía no hay oxígeno. Sin oxígeno la vida es imposible. Injusto es también para mí nombrar solo a algunos poetas porque también son muchos los necesarios para hacer la vida respirable aunque hay una poeta, la poeta: Alejandra Pizarnik.

VER: http://www.recrealibros.cl/bilblioteca/boletines-2012/diciembre/detalles/editorial.html

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