Reseña de “El pato y la muerte”, de Wolf Erlbruch

Autor: Wolf Erlbruch

Título en alemán: Ente, Tod und Tulpe

Editorial: Barbara Fiore

2 ed., 2011

ISBN: 13-978-84-15208-12-9

El protagonista de este libro es un pato que un día descubre que alguien lo sigue desde hace tiempo. Se trata, nada más y nada menos, de la otra protagonista de la historia: la muerte. Luego de asustarse, -“y quien no lo habría hecho”, nos dice el narrador-, el pato se permite dialogar con ella y así se iniciará una profunda relación de amistad entre ambos.

 A lo largo de este relato el pato y la muerte irán al estanque, subirán a un árbol, descansarán sobre la hierba, compartirán las horas. El pato curioso la interpelará con sus preguntas. Preguntas que le nacen de los miedos y la incerteza. Preguntas para las que quizá no existan respuestas. La muerte sabrá comprenderlo. ¿Es acaso la muerte un tema que deba ser hablado únicamente por los adultos? ¿Acaso los niños no se hacen preguntas sobre ella?

Las ilustraciones son tan bellas como austeras. Sobre un fondo en claro sin detalles que resaltan, se desenvuelven magistralmente las figuras de estos dos personajes entrañables que conmoverán al lector. Delicadeza, ironía, humor, sencillez, ternura, belleza y un tulipán. El pato y la muerte, de Wolf Erlbruch indaga desde la literatura y el arte en la temática de la muerte, apelando a la belleza y rompiendo con antiguos clichés y preconceptos, no sólo acerca de la muerte sino también de la literatura para niños.

Me interesa destacar, además, la calidad de obra de arte puntualizando en que:

  • El autor aborda de manera creativa y original la temática abordada, en este caso la muerte.
  • La obra no es un producto puramente comercial sino especialmente artístico. La muerte presentada de este modo no “vende” como venden otros temas. En este libro la muerte le sucede al protagonista, a aquel con quien el niño se identifica y sabemos que educar en literatura –siguiendo a Graciela Montes (1)- es que ingrese en la propia experiencia. 
  • Se aparta de quienes quieren transformar la literatura en algo provechoso para un fin determinado y escolarizado, por el contrario, el libro no brinda ninguna respuesta concreta sobre la muerte e interpela al lector para que sea él quien reflexione, cuestione, se forme sus propios conceptos, ideas y preguntas.
  • Respeta el concepto de cultura de la niñez, apelando a la imaginación del lector, a su sensibilidad y tiempos, y lo sitúa en un universo posible que le permite transformar su mirada de la realidad.
  • Libera al niño de todo sometimiento del adulto, le otorga total libertad para que a su tiempo el niño vaya conformándose una apreciación de la realidad que le rodea, del mundo, de sí mismo. El autor trabaja con algunas preocupaciones y temores que se tienen sobre la muerte, temores que se derivan de historias que cuentan los adultos. Lo hace de tal manera que logra poner en duda esos supuestos aunque sin asegurar nada, respetando la libertad del niño quien con el tiempo elaborará –o no- su propia concepción de la muerte. El pato se hace preguntas y no obtiene respuestas. La muerte siempre le responde con incertezas y toques de humor, lo único certero es que ella está allí y que lo que le suceda es la vida. Sin embargo, gracias a ese diálogo, a poder hablar del tema, el pato va perdiendo sus miedos sobre la muerte. El final de la historia es abierto y cada lector elaborará su propia interpretación 
  • Diluye la frontera entre la literatura que está dirigida a los niños y la literatura dirigida a los adultos. Esto contribuye a su controversia. Interpela al lector adulto quien está colonizado, domesticado por sus creencias, preconceptos, prejuicios y lo expone de manera directa no sólo a preguntarse sobre la muerte sino a su concepción de la literatura para niños.  🌹 A. M.

(1) Montes, Graciela. La frontera indómita. Buenos Aires: FCE, 1999