Reseña de “La flor más grande del mundo”, de José Saramago ilustrado por João Caetano

La flor más grande del mundo, editado por Alfaguara es un libro en el que se destaca muy especialmente la belleza y poesía que contiene el relato y, también, las ilustraciones que forman parte de esta edición. 

José Saramago comienza la historia, disculpándose por no saber escribir cuentos para niños aunque sí puede inventarlos. La narración se aparta de la forma tradicional de narrar cuentos infantiles. Se apela a lo poético y a la metaficción, con intervenciones del autor acerca de la literatura. De manera sencilla pero muy profunda se cuenta la historia de un niño que se aleja de su propio entorno para recorrer otro camino que lo llevará a encontrar una flor marchita. El niño hace todo lo posible y, también, lo imposible para salvarla y lo logra: la misma termina siendo la flor más grande del mundo. El niño es el héroe de esta historia en la que la solidaridad y el amor se hacen presentes. El cuento destaca los valores esenciales y lo que tienen de gigantes los pequeños actos solidarios, aquellos que nos hacen verdaderamente grandes. Pero además, el viaje que hace el niño representa el viaje del héroe cuya travesía le ayudará a crecer y a darle un sentido hondo y pleno a su vida.

En relación a las ilustraciones de João  Caetano, éstas se fusionan a la perfección con el texto, haciéndose cómplice de él y creando un clima mágico que destaca aún más lo poético de la narración. 

Saramago finaliza su cuento disculpándose nuevamente por no saber narrar historias para niños y pone al lector en el lugar de escritor que reescribe una obra cuando la lee.

¿Quién me dice que un día no leeré otra vez esta historia, escrita por ti que me lees, pero mucho  más bonita?…

Este final destaca lo que caracteriza a todo el cuento: la intimidad, la calidez, y hermosa complicidad entre el autor y el lector. 🌼 A. M. 

(Reseña publicada en este blog el 25 de mayo de 2011. Ver AQUÍ).